Ser vegano requiere implicación. No comer animales ni derivados de ellos. Ni comprar cosmética testada en animales ni ropa hecha con la piel de estos mismos. Además, en el ámbito sexual hay otros inconvenientes: muchos productos no son aptos para veganos. Por ejemplo, los condones, que como norma general, no son veganos. “Durex lleva un lubricante con un componente llamado caseína, que es una proteína de la leche de la vaca”, cuenta Marta Molas, encargada de comunicación en la tienda erótica Amantis Barcelona, a Métropoli Abierta.

Lubricantes, vibradores y látigos veganos. También existen. Es evidente que la ropa o los complementos de cuero, seda y plumas quedan fuera de los márgenes veganos. Pero hay alternativas. “Ahora hay marcas que hacen productos con cuero vegano y se están poniendo de moda porque son muy monos”, dice Marta Molas enseñando uno de ellos. Amantis es una de las tiendas eróticas de Barcelona que dan a conocer productos veganos, orgánicos, de proximidad y comercio justo. Recientemente se ha dado a conocer porque la actriz porno Amarna Miller ha subido vídeos en su canal de Youtube hablando sobre los juguetes y productos de la marca Amantis. 

La tienda erótica Amantis en Barcelona / P.B.
La tienda erótica Amantis abrió hace casi cuatro años en Barcelona / P.B.

Los accesorios de goma, como vibradores o dildos, pueden contener tanto caseína como gelatina, que suele ser de origen animal. Hasta algunos lubricantes contienen glicerina, que a veces es de origen animal. Lo que más está triunfando, según la experiencia de Amantis, son los lubricantes y aceites ecológicos, que son veganos.

Entre las novedades que han llegado a la tienda Amantis, no hay ningún producto que no sea apto para veganos. “Un vibrador que succiona el clítoris por ondas, un dildo (consolador) de silicona flexible, una cápsula vibradora, un plug anal con diamante, un estimulador de clítoris por presión o un arnés tejano”, cuenta Marta Molas.

Pero no solo los veganos consumen productos “libres de la explotación animal”. La tienda erótica Vitae Store, que abrió sus puertas en el corazón del barrio de Gracia hace cinco meses, está liquidando los productos de la marca Durex porque le interesa potenciar la faceta vegana y orgánica. “Muchos clientes buscan este tipo de productos”, explica Iraia, impulsora de Vitae Store, a Metrópoli Abierta. Por eso, a los preservativos Durex les ha aplicado un 40% de descuento, aunque confiesa que hay gente que solo quiere específicamente esta marca y que quizás mantenga la promoción un tiempo más. "Es un buen momento para dar a conocer otras marcas más sostenibles y no tan comerciales", comenta la emprendedora.

En Vitae Store ofrecen ropa erótica de la colección Maze de Bijoux Indiscret, lubricantes de Bioglide, Pjur Meg Vegan o Toko de Shunga, cuyos productos son todos veganos y sin gluten. Y los preservativos veganos que venden son de las marcas Glyde, MySize y RFSU.

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Vitae Store vende la ropa erótica vegana de Maze de Bijoux Indiscret / P.B.

¿UNA ESTRATEGIA DE MARKETING?

Según el informe The Green Revolution, elaborado por la consultora Lantern, el 7,8% de la población española mayor de 18 años es vegetariana e incluye algún producto derivado animal o añade esporádicamente proteína animal a su dieta (flexitariana). Desde hace años, hay un debate abierto sobre si esta "moda" vegetariana, sobre todo en ámbito gastronómico, corresponde a una estrategia de marketing. ¿Sucede lo mismo en el ámbito sexual? 

“Hay buena intención en la ingeniería del producto, pero no tengo claro que todos los que se publicitan como veganos hayan tenido como primer objetivo que el producto sea vegano”, confiesa Marta Molas respecto a la tendencia en auge de productos eróticos de este tipo. “En realidad hay muchas cosas que son veganas, pero no deberían de llamarse veganas. Por ejemplo, unas bragas. Lo raro sería que no lo fueran”, añade. “La marca hace una línea de productos 'buenos, bonitos y baratos' y, además, da la casualidad de que son veganos. Entonces lo que hacen es visibilizarlos como veganos”, explica sobre algunos productos.

Amantis es una de las pocas tiendas eróticas de Barcelona que no ha sufrido una bajada en las ventas de este octubre. Según cuenta la encargada, se alegran de que los acontecimientos políticos no hayan afectado. “La gente parece que ha canalizado su mal rollito mediante el sexo”, dice riendo Marta Molas.

Ser vegano requiere implicación. En este caso, sale a cuenta. No solo por cuestión de principios o sostenibilidad, sino también económicamente. Un látigo de cuero puede pasar de los 100 euros a los 20 si es vegano. Y los preservativos también son más baratos que las marcas comerciales. Los productos veganos triunfan y con motivo. El mundo erótico sigue siendo excitante a la par que sorprendente.