Históricamente, el barrio de el Poblenou ha sido uno de los más marcados profundamente por el impacto de la industrialización y el poder de las fábricas. Sin embargo, desde el siglo XIX hasta la actualidad es uno de los distritos de Barcelona que ha sufrido un mayor cambio. Fue, aproximadamente, en la década de los 60 cuando las industrias fueron desapareciendo de los núcleos urbanos, dejando tras de sí una gran cantidad de zonas para construir y de fábricas abandonadas. 

De manera progresiva, estas fabricas han ido reconvirtiéndose en diferentes estudios de diseño, escuelas artísticas, restaurantes e, incluso, discotecas, conformando un panorama en el que el ocio, la restauración y el arte asumen el protagonismo de uno de los barrios más artísticos que se pueden encontrar en la Ciudad Condal. 

UNA AMPLIA OFERTA GASTRONÓMICA…

Han sido muchos los restaurantes que han hecho uso de los antiguos edificios abandonados y los han convertido en algunos de los locales más cool de la ciudad. Un buen ejemplo de ello es Leka, en la calle Badajoz, 65. Fue fundado en el año 1984 y con el paso de los años ha sabido ir adaptándose a las tendencias gastronómicas actuales. Un buen ejemplo de ello se puede encontrar en su carta, capaz de generar un 75 % menos de residuos que un restaurante normal gracias, en parte, a que todos sus platos son 100 % de temporada.

 

 

Otra de las propuestas más innovadores es la de Roc35, en la calle Roc Boronat, 35. Antiguamente era una fábrica de harinas que se ha convertido en un espacio gastronómico en el que no sólo se puede disfrutar de su amplia variedad y de su riqueza, sino que también ofrece cursos de cocina y diferentes master classes a todos los interesados. 

…Y CULTURAL

Pero no sólo es la gastronomía la que se ha aprovechado de los amplios espacios que ofrecía el barrio de Poblenou. En él se han asentado diferentes museos y propuestas creativas al servicio de los habitantes de la ciudad y de los vecinos del barrio. Un buen ejemplo de ello es La Plataforma BCN, en la calle Pujades, 99, que actúa a la vez como galería de arte y estudio de producción audiovisual. Pese a ser un centro de trabajo completamente privado, conviene informarse porque abre en determinadas fechas a todos los interesados en conocer de primera mano cómo se trabaja en su interior. 

 

 

Espacio 88 es otro de los locales artísticos multidisciplinares del barrio. Se encuentra en la calle Pamplona, 88 y en su interior es posible disfrutar de las diferentes obras arquitectónicas y de diseño que alberga. Sin embargo, no son las únicas razones por las que merece la pena una visita. También es posible sentarse a admirar la belleza del espacio disfrutando de un buen café y de diferentes piezas de bollería que se pueden adquirir en su interior.