Que la arquitectura es uno de los principales atractivos de la ciudad de Barcelona no es ningún secreto. Sin embargo, alejados de la ruta modernista y del resto de construcciones que aguarda la Ciudad Condal, existen otros muchos elementos de gran interés tanto para los habitantes de la capital catalana como para los visitantes que acuden a ella año tras año.

Entre ellos, destaca la casa habitada más antigua de la ciudad. Que, pese a no ser un atractivo turístico muy conocido, la realidad es que su visita bien merece la pena. Especialmente gracias a su aspecto exterior. Es la calle de Salomó ben Adret el lugar en el que se encuentra, en pleno corazón de la ciudad. 

EL BARRIO GÓTICO

Las calles del centro de Barcelona están repletas de regalos que no siempre nos esperamos. Y uno de ellos es el que se encuentra en el centro de este conocido barrio. Situado en el número 6 de la calle mencionada anteriormente, en plena zona judía. Este es el emplazamiento de la que es conocida como la casa habitada más antigua de la ciudad.

Los primeros indicios que demuestran su habitabilidad datan del Siglo XII. Desde entonces, y pese a las inclemencias que ha tenido que superar, se ha convertido en uno de los iconos más importantes para los vecinos del barrio. Recientemente, en el año 2000, fue reformada por parte de un particular para usarla como domicilio privado. Después que ser utilizada durante la posguerra como uno de los burdeles más transitados. 

UNA DE LAS CALLES MÁS NUEVAS DE BARCELONA

Entre las múltiples características que presenta, se encuentra el hecho de que está situada en una de las calles más nuevas de la capital catalana. Puesto que hasta el año pasado, la misma calle sobre la que se asienta tenía un nombre muy distinto a como se le conoce en la actualidad: Sant Domènec del Call.

Este aspecto, dota a esta casa de un hecho más que anecdótico, pues la casa más antigua de la ciudad si sitúa, paradójicamente, en una de las calles más recientes de la misma.