Antaño, algunos de los buses viejos de Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) se podían ver ver circulando por La Habana cuando acababan sus años de servicio en la capital catalana. Ahora, algunos de sus transportes más antiguos se jubilan en Sevilla, a las orillas del Guadalquivir. Según figura en la página de transparencia de TMB, la empresa venderá 17 buses turísticos que han dejado de circular por Barcelona a la Compañía Hispalense de Tranvías. Todos los autobuses que se venden tienen entre 17 y 20 años de antigüedad. Los años de matriculación oscilan entre 1999 y 2002. 

La compañía sevillana ha sido la adjudicataria de los vehículos de TMB, que había puesto a la venta 20 buses, pero que ha conseguido colocar 17, todos de dos pisos, mientras los tres que se han descartado son del tipo jardinera. El traspaso se ha producido por unos 145.000 euros, IVA incluido. El primero de los lotes (cuatro vehículos) se ha despachado por 30.856,21 euros; el segundo (cuatro buses) por 32.792,21 euros; el tercero (cinco buses) por 36.422,21 euros, y el cuarto (cinco vehículos) por 44.892,21 euros.

GASTOS Y PÉRDIDA DE ESPACIO

TMB justifica que la venta es necesaria porque tras la compra de nuevos autobuses por parte de la empresa se hace necesario deshacerse de los más antiguos por los gastos que acarrean, tanto a nivel económico como de espacios en las cocheras, afirma el director del servicio de bus, Josep Maria Armengol, en un documento que acompaña a la licitación. La transación también coincide con la entrada, el próximo 1 de enero, de la Zona de Bajas Emisiones, que prohibe la circulación de vehículos contaminantes, aunque los buses de TMB más antiguos (diésel) no se verán afectados tras instalar en ellos unos filtros que se adaptan a la normativa, afirman desde TMB.

El delegado sindical de la Confederación General del Trabajo (CGT) y expresidente del Comité de Empresa, Saturnino Mercader, explica que es habitual que los buses de TMB se vendan cuando han acabado su vida útil en Barcelona, que suele ser de algo más de 10 años. "Es una forma de amortizar la flota", dice, aunque valora que casi se han regalado por el bajo precio de la transacción. En otras ocasiones, los buses se donan a países en vías en desarrollo, como Cuba o Camerún, añade Mercader. A veces, estos vehículos que se donan circulan en sus nuevos destinos con los logos de TMB. "Ni siquiera se molestan en sacarlos", cuentan fuentes de la empresa. 

GASTOS A CARGO DEL COMPRADOR

En el pliegue técnico que acompaña la licitación se indica que todos los gastos de retirada de los vehículos irá a cargo de la empresa compradora, en este caso la Compañía Hispalense de Tranvías. También se encargará de todas las gestiones para el traslado de los buses a su punto de destino y de eliminar las imágenes y logos que identifican a los buses con Transportes de Barcelona (TB), oficialmente la compañía que gestiona el servicio de buses barceloneses.

El pliegue también subraya que TMB no será responsable de las sanciones que pueda recibir el conductor del bus ni de ningún daño a terceros o de los accidentes que puedan causar una vez se hayan entregado los vehículos. La Compañía Hispalense de Tranvías también se encargará de llevar a cabo el cambio de titularidad ante la Jefatura Provincial de Tráfico y será la responsable de cualquier gasto, tasa o impuesta que pueda surgir.

VEHÍCULOS MÁS VIEJOS

Metrópoli Abierta ya explicó en febrero de 2018 que los buses de TMB eran cada vez más viejos. Si en 2006, los autobuses tenían una media de 5,3 años, en 2016 los vehículos alcanzaban los 10,1 años. Los buses de TMB, ahora, también se estropean más, como lo demuestra el hecho que ahora recorren menos kilómetros sin averiarse. Si en 2014, los buses circulaban 3.704 kilómetros sin pasar por el taller, en 2016, los kilómetros recorridos sin averías bajaron a 3.415. 

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