La concejal de Ciutat Vella, Gala Pin, ha confirmado esta mañana en la comisión municipal de abril que la reforma de la Rambla no se aprobará antes de las elecciones del 26 de mayo. Desde el Ayuntamiento, los de Ada Colau querían presentar sólo la primera fase del proyecto ejecutivo, que corresponde a la Rambla Santa Mónica, para que fuera más fácil de aprobar en campaña electoral.

El gobierno municipal finalmente ha decidido atrasar por votación el proyecto y dejar el trámite para principios del siguiente mandato. Según Pin, los motivos de esta ralentización han sido dos: conseguir un soporte “más amplio” y ganar tiempo para incorporar algunas “mejoras técnicas” al proyecto.

COLAU SE QUEDA SIN SOPORTES

Recientemente, se han ido reduciendo los soportes iniciales que tenía la reforma, en especial por la retirada de apoyo del partido socialista. Tampoco le han dado soporte algunos restauradores de la Rambla, que ven la reforma una potencial pérdida de capital.

En este sentido, la concejal ha añadido que “se hubiera podido aprobar pero no tiene tanto consenso como el plan inicial”. El proyecto, en un principio, contaba con el aval de PDECat y ERC, según Tot Barcelona

EL PROYECTO SE INICIÓ CON JORDI HEREU

Gala Pin ha explicado que el gobierno municipal mantiene la previsión de aprobar internamente el proyecto a la comisión para poder “iniciar los trámites” y que prosperen de manera “más sencilla” tras las elecciones. La concejal de los comunes confía en que los nuevos grupos municipales de ERC, PSC y PDECat den soporte al proyecto.

La propuesta de reforma de la Rambla se inició durante la etapa de Jordi Hereu y se calcula que finalice en ocho años. Hasta ahora, el calendario previsto era iniciar las obras a finales de 2019 y finalizarlos en 2027.