Las responsables del servicio del hospital de la Vall d'Hebron han reconocido que las pruebas que han realizado a los bebés prematuros extremos que están ingresados en la UCI del servicio de neonatos del centro han confirmado que “otros ocho bebés están afectados por la bacteria Klebsiella pneumoniae” causante de la muerte de otros dos bebés prematuros extremos, ha afirmado la doctora Magda Campins, jefa del Servicio de Medicina Preventiva. Están ingresado en la UCI neonatal ya que son altamente frágiles”, ha reconocido. “Aunque son portadores del germen, no presentan síntomas”, ha añadido.

De todas formas, la doctora Campins ha defendido que la presencia de la bacteria en los bebés “no implica que estén infectados”. Según la explicación ofrecida en una rueda de prensa ”colonización no quiere decir infección”, al tiempo que ha asegurado que la presencia de esta bacteria “no es excepcional”. “El peligro es que esto pase a la sangre y provoque una infección, y eso es lo que tenemos que controlar”, ha añadido.

FOCO DESCONOCIDO

Por el momento, y a la espera de los resultados de los análisis llevados a cabo hasta ahora, la doctora Campins ha reconocido que se desconoce el origen de la infección. “Este tipo de pacientes está muy entubado por su propia situación, pero en este brote no se sabe cuál ha sido el mecanismo de transmisión”, ha asegurado.

Sin embargo, ha asegurado que la trasmisión de la bacteria ha podido producirse por la contaminación de algún objeto. “Los instrumentos médicos que no tienen que entrar en contacto con la sangre están desinfectados, pero no esterilizados”, ha reconocido

SITUACIÓN HABITUAL

Por su parte, la doctora Rocío Cebrián, subdirectora asistencial del centro, ha asegurado que este tipo de microorganismos que han infectado a los bebés “son habituales en los hospitales”, aunque en la mayoría de las ocasiones no producen efectos tan graves.

Las responsables médicas han reconocido que todavía no se conoce la manera en que la bacteria ha podido afectar a los bebés y han confirmado que “el box en el que ambos bebés estaban ingresados permanece cerrado”. El resto de los bebes infectados se encuentran en zonas aisladas y a todos ellos se les han hecho “las pruebas protocolarias y se les ha monitorizado para detectar la presencia de la bacteria”.

De la misma forma se han llevado a cabo los análisis pertinentes en la sala en la que se produjo la infección para intentar localizar, si es que existe, el foco de la infección, aunque se está a la espera de conocer los resultados.

COMPLICACIONES

Según las explicaciones que han ofrecido las responsables médicas, la complicación se produce por la propia situación de los bebés, por la misma debilidad del sistema intestinal los pacientes. “La enterocolitis es una complicación que se da solo en pacientes prematuros extremos”, ha afirmado la doctora Cebrián. También ha explicado que el problema no es que la bacteria se encuentre en el intestino del paciente, sino que por la propia debilidad del intestino “este se inflame y la bacteria llegue a la sangre, lo que produce la infección”.

LIMPIEZA PROTOCOLIZADA

Respecto a las quejas de uno del padre de uno de los bebés fallecidos por lo que hace a la limpieza en el centro, la doctora Campis ha afirmado que “la sala en la que estaban los bebés se limpia mucho más que otras salas del hospital” y que se trata de una limpieza protocolizada. Además, ha añadido que los bebés que se encuentran en una incubadora están aislados “ya que es por sí misma un box perfectamente aislado”.

Tras explicar la delicada situación en que los bebés fallecidos se encontraban antes de contraer la infección, uno nacido con 23 semanas de gestación y con un peso de 620 gramos y el otro con un peso de 450 gramos y 25 semanas de gestación, la doctora Cebrián ha afirmado que la supervivencia en este tipo de casos en el hospital de la Vall d'Hebron “es del 80 por ciento, mientras que en resto de España es del 46 por ciento”. A ambos se les proporcionaron los cuidados intensivos en este tipo de ocasiones, pese a los cual, fallecieron.

NIÑOS AISLADOS

Además de los dos niños fallecidos, los responsables del servicio han decidido aislar a otros recién nacidos prematuros extremos que también se han visto infectados por la misma bacteria.

El padre de uno de los bebés fallecidos ha decidido presentar una denuncia ante el Defensor del Paciente, que a su vez ha hecho llega la pertinente denuncia a la fiscalía. Según este padre, la bacteria habría afectado a la práctica totalidad de los niños que se encontraban ingresados en la sala de incubadoras.