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Las enfermedades cardiovasculares son una de las primeras causas de muerte en el mundo, según la Organización Mundial de Salud (OMS). Entre las más comunes se encuentra el infarto de miocardio, una dolencia que gracias a la detección temprana, junto al tratamiento y un cambio de estilo de vida puede permitir al paciente volver a la normalidad.  

CÓMO SE PRODUCE UN INFARTO

La asistencia sanitaria tras sufrir un infarto de miocardio es fundamental, cada minuto cuenta. Durante el infarto se produce la muerte parcial del corazón al obstruir una arteria coronaria, al no poder llegar oxígeno y nutrientes durante un tiempo.

FACTORES DE RIESGOS

Existen varios factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de la obstrucción de las arterias coronarias, y por lo tanto de sufrir un infarto. Algunos de ellos pueden ser evitados con cambios en el estilo de vida de cada paciente.

  • Hipertensión

  • Colesterol alto

  • Tabaco

  • Exceso de alcohol

  • Obesidad

  • Sedentarismo

  • Avanzada edad

SÍNTOMAS MÁS COMUNES

Se suele creer que los síntomas de un infarto son comunes (dolor en el pecho, brazo izquierdo, etc), pero no en todos los casos las alertas son iguales y dependerá de cada paciente.

El servicio de cardiología de Hospital Quirónsalud Barcelona repasa algunas de las manifestaciones más comunes al sufrir un infarto:

  • Dolor intenso o presión en la zona del esternón, en ocasiones se irradia hacia mandíbula, cuello y espalda, brazo izquierdo, y en algunos casos brazo derecho. Este tipo de dolor también se asocia a un sudor frío y mareos.  

  • Fuerte dolor en la parte alta del abdomen, acompañado con dificultad para respirar, ganas de vomitar y pérdida de conocimiento.

Las consecuencias de un infarto de miocardio son poco reversibles, si el infarto agudo de miocardio es muy extenso, es posible sufrir de por vida insuficiencia cardiaca, a veces con congestión pulmonar. Cuando es de pequeña extensión, se puede llevar una vida normal tras la recuperación, pero es fundamental controlar los factores de riesgo para evitar un nuevo infarto.

CUIDADOS POSTINFARTO

Actualmente, el conocimiento de los síntomas, el avance de los métodos diagnósticos que permiten una detección precoz y los tratamientos disponibles permiten que la mayoría de los pacientes que llegan al hospital con un infarto de miocardio sean dados de alta y enviados a su domicilio.

No obstante, tras haber sufrido un infarto es evidente que se deberá cambiar el estilo de vida, tomar nuevos medicamentos y estar alejado de la actividad laboral por un tiempo, explica el Dr. Diego Goldwasser, cardiólogo del Hospital Quirónsalud Barcelona: “Es normal que al momento de volver a su casa tenga muchas dudas y miedos”.

Entre las dudas más frecuentes que llegan a la consulta tras sufrir el ataque se encuentran la actividad laboral, la actividad física o el sexo, según el doctor. A continuación responde brevemente a las más comunes:

  • La actividad física: después de un infarto debe realizarse en forma moderada, evitando esfuerzos importantes. Caminar es la actividad más recomendada en los primeros días. Deben evitarse los ejercicios isométricos (levantamiento de pesas, por ejemplo).  

  • Las relaciones sexuales: incluyen un esfuerzo físico y además están influenciadas por el impacto psicológico de haber sufrido este problema de salud; la ansiedad en estos casos puede provocar un efecto negativo. Éstas deberán retomarse de forma progresiva.

  • La actividad laboral: por norma general se considera que el primer mes después de un infarto el paciente debe ocuparse de descansar, alejarse del estrés laboral y tomarse el tiempo para modificar su estilo de vida. Pasado este tiempo, se puede retomar la actividad laboral de forma progresiva. Es cierto que cada día los infartos se tratan más precozmente y las secuelas en muchos casos son mínimas, pero es recomendable reservar un tiempo libre de estrés y responsabilidades.

  • La dieta: se ajustará en cada caso, normalmente se recomienda evitar los excesos de sal tanto en la mesa como en los alimentos preparados. También es importante evitar  los alimentos que contengan colesterol y grasas saturadas así como las llamadas grasas “trans”.  

  • La medicación: es fundamental para la recuperación tomar la medicación prescrita, sin olvidos y cumpliendo los horarios pautados. En caso de notar algún efecto secundario, antes de suspenderla es importante hablar con su médico.

  • Si es posible realizar sesiones de rehabilitación cardíaca, puede ayudar al paciente desde el punto de vista físico como psicológico y así reiniciar la actividad física sin miedo y con más claridad sobre lo que puede y lo que no debe hacer.

Estas pautas son conceptos generales que deben ajustarse a la gravedad de cada caso y al estado del paciente al salir del hospital. Recuerda seguir las recomendaciones médicas en todo momento y mejorar los hábitos para no sufrir una posible recaída.