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Que en las alcantarillas de las ciudades hay ratas es algo de sobra conocido. Ahora bien, llevar a cabo un recuento, aunque sea aproximado, y analizar los peligros reales que este tipo de roedor tiene para las personas es algo que no se había hecho antes en nuestro país.

La primera ciudad que se ha sometido a semejante examen ha sido Barcelona. Y el resultado es que en el subsuelo de la ciudad viven alrededor de 200.000 ratas de alcantarilla, con una media de 0,13 ratas por personas, inferior a la de la ciudad de Nueva York (0,25).

El estudio se ha llevado a cabo gracias a la colaboración de los técnicos de la Agència de Salut Pública de Barcelona y la empresa Lokímica, que durante cuatro noches consecutivas colocaron cepos en tramos representativos de la red de alcantarillado de la ciudad para atrapar ratas y poder analizarlas. Las proyecciones realizadas tras esas actuaciones estiman que la población de estas ratas en las alcantarillas de la ciudad es de unas 200.000.

PELIGROS

Los roedores capturados fueron sometidos a una serie de análisis para conocer las posibilidades de transmisión de enfermedades a lo seres humanos. Según una información publicada por El País, solo la presencia de tantos roedores ya supone un riesgo para la salud pública, riesgo que aumenta si se tiene en cuenta la enfermedades que los roedores analizados pueden transmitir a los seres humanos.

En la mayoría de las ratas analizadas se han detectado cepas de bacterias potencialmente peligrosas para las personas, como la Escherichia coli, resistente a algunos antibióticos, la Yersinia enterocolítica, la Lerptospira interogans, la Salmonella enterica y la Campylobacter jejuni, todas ellas capaces de provocar enfermedades infecciosas. O la Listeria monocytogenes, que puede provocar abortos a las mujeres y meningitis en los niños.

GUSANOS

Especialmente preocupante, según los expertos, es la presencia de algunas especies de gusanos que pueden resultar peligrosos para la salud humana. Por ejemplo, el Hymenolepis nana, cuyos huevos pueden ser ingeridos por las personas y puedencolonizar el intestino alcanzando un tamaño de hasta 4 centímetros. O el Calodium hepaticum, que ouede parasitar el hígado humano.

Las personas que están más expuestos al riesgo de infección son, según los expertos, los niños que visitan a menudo los parques, y todas aquellas personas que por motivos laborales pueden estar mñas en contacto con los roedores.