El Ayuntamiento de Barcelona ha aceptado retrasar el inicio de las obras de remodelación de la Via Laietana. El gobierno de Ada Colau ha acabado cediendo a las presiones de los comerciantes de la zona, que temían que las obras estuvieran activas durante la campaña de Navidad, con el consiguiente perjuicio para sus negocios.

El plan del consistorio sobre esta importante vía de comunicación debía ponerse en marcha durante el otoño, en una primera fase en la que se iban a eliminar las semirrotondas, se iba a remodelar la plaza de Antoni Maura y se iban a ampliar las aceras con la intención de pacificar la calle.

Como ya anunció hace casi tres meses Metrópoli Abierta, las obras de la gran reforma estructural de esta vía no se llevarán a cabo durante esta legislatura, ya que ni el gobierno municipal tiene un plan definido, ni existe consenso en el pleno municipal ni garantía de que las soluciones que hay ahora mismo encima de la mesa sean las correctas y contribuyan tanto a pacificar la calle como a mantener el nexo de conexión entre el centro de la ciudad y las zonas de ocio cercanas a las playas de la ciudad.

PLANES CLAROS

El aplazamiento de estas obras en Via Laietana implica que el consistorio deberá trabajar ahora sobre un plan definitivo para la transformación de una de las vías principales de unión del centro de la ciudad de Barcelona con la fachada marítima. Además, está prevista la puesta en marcha de un proceso participativo que deberá marcar las líneas maestras de la remodelación de la calle, una excusa perfecta para retrasar las obras por un periodo de tiempo indefinido.

La intención del Ayuntamiento es dar inicio a las obras durante la primavera del año que viene, aunque los plazos todavía no están definidos. Además, el hecho de que durante 2019 se celebren elecciones municipales puede trastocar los planes del equipo de Ada Colau. Dependiendo de algunas variables electorales, el plan podría aplazarse hasta pasados los comicios. Y dependiendo de la composición del próximo pleno municipal, las obras podrían seguir retrasándose.

PEQUEÑOS RETOQUES

Sí está previsto que a lo largo de este año se vayan llevando a cabo algunas pequeñas obras que sirvan para arreglar los desperfectos en las aceras y en la calzada, aunque serán obras de pequeño calado que apenas afetarán al tráfico rodado ni al desplazamiento de los peatones por la zona. Estas obras tiene un presupuesto de 1,2 millones de euros y está previsto que se lleven a cabo hasta final del presente año.

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