Solar donde se están construyendo los dos hoteles delante de la calle Llull / QUIQUE GARCÍA - EFE

Solar donde se están construyendo los dos hoteles delante de la calle Llull / QUIQUE GARCÍA - EFE

Sucesos

Los vecinos de Llull no pueden volver a sus casas porque todavía hay vibraciones

Existe riesgo de desplome y las obras de los dos hoteles se han paralizado

18 marzo, 2017 17:34

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Las obras de los dos hoteles que se construían delante de la finca de la calle Llull, 155, en el Poblenou, afectada por un grave problema estructural que ha causado el desalojo de 32 vecinos, no continuarán hasta conocerse si son el origen de esta situación.

Así lo ha indicado este sábado el concejal del distrito, Josep Maria Montaner, en rueda de prensa en Barcelona, en la que ha precisado que los doce vecinos desalojados de ese edificio y que han pasado las dos últimas noches en un hotel del barrio de Montbau, muy lejos de su barrio, serán trasladados este fin de semana a otro cercano a sus domicilios en el Poblenou, después de que se hayan quejado.

"Las obras no podrán continuar (de los hoteles) hasta que no se demuestre que no afectan a los edificios colindantes", ha precisado el concejal, que ha añadido que la construcción estará "detenida cautelarmente hasta que se demuestre que no es la que está causando estos efectos".

El edificio desalojado de la calle Llull, 155, será apuntalado el próximo lunes, después de que se haya consolidado la cuba y media de hormigón que se ha inyectado en las últimas horas para estabilizarlo.

MOVIMIENTOS Y PELIGRO DE DERRUMBE

Los sensores instalados el jueves, día en el que se detectó este problema, constataron ayer que la finca del número 155 de la calle Llull se seguía moviendo y podía llegar a derrumbarse o "colapsarse", según la valoración de los Bomberos de la ciudad de Barcelona.

Ante esta situación, el consistorio optó entonces por replantarse el calendario inicial de retorno de los vecinos, que no podrán volver este fin de semana, como se había previsto.

También se ha inyectado una cuba y media de hormigón en ese edificio, para que el terreno de esta zona, compuesto en gran parte por arena, se estabilice y la finca deje de moverse, arrastrando a la finca del número 157 de la misma calle.

Hasta que el edificio del número 155 no esté estabilizado y apuntalado, no entrarán los técnicos para iniciar la investigación sobre qué ha podido suceder para que esta finca, del año 1935, se hunda entre 20 y 30 centímetros.

Montaner ha anunciado que el consistorio investigará en los edificios del barrio del Poblenou, comenzando por la manzana de estas fincas, cómo pueden afectar las diversas obras que se realizan en el subsuelo, dada la composición del mismo. "Se tendrá que ver qué tipo de afectación se produce en las aguas freáticas", ha considerado.