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Gran avance para la medicina. Dos ensayos presentados en el Congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO) en Barcelona han mostrado una mayor supervivencia de pacientes con un tipo de cáncer de pulmón (el no microcítico, CPNM) en estado avanzado. Ha sido posible al emplear nuevas alternativas terapéuticas a la quimioterapia –fármacos inhibidores y de inmunoterapia– en el tratamiento.

Por un lado, el ensayo FLAURA, probó tratamientos orales inhibidores en 556 pacientes con una mutación genética concreta, y por otro, CHECKMATE 227, contó con 1.189 pacientes con este cáncer en estado avanzado y aplicó inmunoterapia. Así lo contó la responsable del comité de prensa ESMO, Pilar Garrido, en rueda de prensa, según informa Europa Press.

MEJORAS EN PACIENTES CON METÁSTATIS

Garrido, jefa de la Unidad de Tumores Torácicos del Hospital Ramón y Cajal de Madrid, ha explicado que se diagnostica tarde a estos cánceres, pero estos ensayos han demostrado mejoras en "pacientes metastásicos que, aunque no se les ha podido curar, se les ha ofrecido tratamiento con más supervivencia y más calidad de vida".

"La noticia buena es que vamos aumentando el arsenal terapéutico para pacientes de cáncer pulmón, pero la segunda noticia es que no podemos quedarnos ahí", y ha augurado que en un futuro se les podrá ofrecer más tiempo de vida y con mejor calidad.

ENSAYO FLAURA

El ensayo FLAURA se centró en pacientes con CPNM con mutación en el receptor EGFR: a un grupo se le administró un fármaco dirigido inhibidor de la tirosina quinasa de tercera generación, el 'osimertinib', y al grupo de control se le administró un inhibidor de primera generación, que fue 'erlotinib' o 'gefitinib'.

El fármaco más nuevo se asoció a una mejora significativa en la supervivencia global frente al tratamiento de comparación, con una media de 38,6 meses para el tratamiento de última generación, y de 31,8 meses en el grupo de control, mientras que los datos de seguridad son similares según estudios previos.

ESTUDIO CHECKMATE 227

El estudio CHECKMATE 227, por su parte, probó dos inmunoterapias combinadas o no con quimioterapia, demostrando que la combinación de las dos quimioterapias es eficaz y bien tolerada, aunque "el reto mayor será cómo identifica los pacientes que obtendrán el mayor beneficio de esta estrategia, considerando que para muchos pacientes retrasar el uso de quimioterapia es importante".

"Habrá que analizar los resultados con detalle para ver si esta combinación de inmunoterapia se traduce en un cambio en la práctica clínica", ha especificado, y ha recordado la importancia de no fumar para reducir el riesgo de cáncer de pulmón, así como las políticas públicas antitabaco.