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Los afectados por las restricciones de movilidad del Gobierno municipal de Ada Colau son numerosos. Los conductores de vehículos privados representan una mayoría de ellos, y no han dudado en movilizarse en colectivos o en plantar cara a un Pacto por la Movilidad repleto de polémica.

Entre los perjudicados por iniciativa de los comunes, se encuentran las asociaciones de vehículos clásicos. Sus miembros, propietarios de coches y motos de época, han visto como se les ha apartado de la capital catalana, relegándoles a horarios intempestivos para poder circular en la ciudad.

Estos colectivos alzan la voz ante una incomprensible normativa que no hace distinciones más allá de la fecha de matriculación. En la Barcelona de Colau, la historia de la automoción parece no tener sitio.

IMPACTO ECONÓMICO

Xavi Barranco, presidente de Amics del Volkswagen de Catalunya, asegura que la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) no se ha implantado "pensando en el uso que se da a estos vehículos". En este sentido, recuerda que "salen dos o tres veces al mes", algo que se puede comprobar en el kilometraje del vehículo cuando "pasa la ITV".

Respecto al impacto económico, el portavoz del colectivo destaca que "no se ha tenido en cuenta al cantidad de negocios y familias que viven de estos vehículos en cuanto a la reparación y mantenimiento" de los mismos. Propietario de diversos históricos, Barranco explica que solo entra a Barcelona "para ir al taller, que está en la calle Bolivia".

Barranco apuesta por "no meter en el saco de los clásicos a todos los vehículos", y cree que "se debería haber hecho un comité que valorara qué es un vehículo con valor histórico". En su opinión, "tienen que ser vehículos que hayan sido iconos".

Vehículos clásicos en la avenida Reina Maria Cristina / HCC HOTELS
Vehículos clásicos en la avenida Reina Maria Cristina / HCC HOTELS

'ACTIVISMO CONTRA EL VEHÍCULO'

El presidente del Club Històrics, Ferran Sibila, habla de "injusticia" para referirse a lo que está pasando con los clásicos en Barcelona. "Me da mucha pena que la Impala, que es una moto de aquí que marcó una época, no la dejan circular por la ZBE. En otras ciudades europeas tendría una plaza o una calle", lamenta respecto al mítico modelo de Montesa.

Sibila recuerda que "un coche de 30, 40 o 50 años no circula cada día", sino que se usa "en momentos puntuales". En esta línea, califica las restricciones en Barcelona como "un activismo contra el vehículo, no una solución para la ciudad".

El portavoz del club también se muestra crítico con el urbanismo táctico en la capital catalana: "Ir a Barcelona es, cada vez, más complicado. Las calles están cortadas y no hay aparcamiento".

CRITERIO CONTAMINANTE

Ramon Aparici, vicepresidente del Club Clàssics Barcelona Ciutat, lamenta el criterio contaminante implantado para la ZBE. "Algunos coches de ahora contaminan mucho más que los antiguos". Respecto a la alternativa eléctrica, apunta que "ahora no contamina, pero cuando vayan a desechar la batería contaminará mucho más".

El portavoz del colectivo destaca que este tipo de vehículos no salen diariamente, algo que es "muy fácil de controlar mediante la ITV". Además, destaca la importancia de mover estos coches y motos para evitar que se deterioren.

IMPUESTOS

La cuestión impositiva también preocupa entre los propietarios de clásicos. Aparici recuerda que, primero, se incrementó "de 25 a 30 años" la edad para que los vehículos se calificaran de esta manera. Ahora han perdido la exención de impuestos, como el de circulación. Los municipios han tenido la última palabra para decidir si cobraban esta tasa o no a los dueños de vehículos clásicos. Como no podía ser de otra manera, esta cuantía se vuelve a pagar en la Barcelona de Colau.

Otro impuesto que los conductores han vuelto a pagar es el relativo a las emisiones, conocido como "impuesto de CO2". Según explica el vicepresidente del club barcelonés, la negociación de la Federació Catalana de Vehicles Històrics permitirá evitar este pago sobre los vehículos que formen parte de un "club federado".

Colau, en un Rolls-Royce durante una cabalgata de Reyes / ARCHIVO
Colau, en un Rolls-Royce durante una cabalgata de Reyes / ARCHIVO

MATRÍCULA HISTÓRICA

Aparici recuerda que la forma de ahorrarse ambos impuestos es contar con "matrícula histórica". Pese a ello, remarca que "se necesita una rematriculación", por lo que "se pierde el estado original del vehículo".

Por otra parte, esta condición permite que la administración "pida tu vehículo si lo considera adecuado para un evento". En este sentido, Aparici recuerda el Rolls-Royce con el que Colau se ha paseado en cabalgatas de Reyes, un "matrícula histórica que forma parte de un club" automovilista clásico.

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