Las elecciones de Madrid han variado el mapa político actual a nivel estatal y las perspectivas de futuro que tienen las distintas fuerzas políticas, pero hay dos circunstancias que las hacen aún más importantes: la primera, el hundimiento definitivo de Ciudadanos; la segunda, el batacazo de Podemos. “Las elecciones madrileñas van a tener consecuencias más allá de situar a Ayuso en el mapa político y van a traer problemas tanto a la izquierda como a la derecha”, reconoce un diputado socialista consultado por Metrópoli Abierta.

La subida de Isabel Díaz Ayuso hace que en el PP se comiencen a remover un poco las aguas: el líder popular, Pablo Casado, no sólo ha de mirar de reojo y con desconfianza al barón gallego, Alberto Núñez Feijóo, sino que tiene a otro enemigo dentro de casa: la presidenta madrileña, una joven a la que no disgustaría disputar el sillón grande de la calle Génova. Por su parte, la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, necesita un plan de salvación urgente para reflotar su formación y debe preparar una estructura tanto a nivel nacional como a nivel de Cataluña, donde el 14-F bajó de 36 a 6 diputados.

MAPA TRASTOCADO

Pero el movimiento de mayor calado fue el abandono del líder de Podemos, Pablo Iglesias, que llegaba a las elecciones madrileñas como supuesto salvador de la izquierda. Su anuncio de abandonar la política, tras el batacazo y quedar en quinto lugar, muy lejos de Más Madrid, su rival directo, es un movimiento táctico cuyas consecuencias están por ver. Pero lo cierto es que su salida de la política puede trastocar el mapa de la izquierda. En este contexto, uno de sus principales aliados fue la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que viajó a Madrid para apoyar la campaña de Iglesias.

¿El mutis por el foro del líder de Podemos puede tener consecuencias en los comunes de Ada Colau? Depende del prisma a través del que se mire. Podemitas y comunes nacieron de las movilizaciones del 15-M y han hecho un recorrido vital paralelo que parece haber llegado a su techo, ya que en las sucesivas contiendas ha ido retrocediendo en cada proceso electoral. “Colau ha seguido la misma estrategia en Cataluña que Podemos en España. Las últimas elecciones al Parlament ya supusieron un retroceso de los comunes y ahora, sin Pablo Iglesias en Madrid, la alcaldesa pierde a un aliado importante a nivel nacional. La tendencia a la baja en votos y la salida de su principal apoyo en Madrid dejan a Colau en una posición más débil”, explica otro diputado a este diario.

APLAUSOS PARA YOLANDA DÍAZ

Recuerda otra fuente que, hace unos años, Colau tenía en cartera la esperanza de consolidar el movimiento de los comunes en Cataluña y no descartaba dar el salto luego a la política nacional, estrategia que al final se enterró al decidir repetir como candidata de Barcelona en Comú (BeC) a la alcaldía de Barcelona. ¿Se abre ahora una nueva etapa o Colau perderá peso específico en la cúpula de Podemos? Fuentes cercanas a la alcaldesa afirman que pocas cosas cambiarán. “En amplios círculos de los comunes, se mira con mucha simpatía y esperanza a Yolanda Díaz, una líder muy cercana a los comunes y que forma parte de nuestro espacio político. No es una recién llegada, sino que en amplios sectores se aplaude la posibilidad de que ella sea la que tome ahora las riendas”.

Subrayan estas fuentes que BeC, la formación de mayor peso de la nueva izquierda catalana, es una organización diferente de Podemos, “lo que mitiga en gran parte cualquier influencia que puede tener la salida de Iglesias”. Aseguran que la hoja de ruta de BeC pasa por fortalecer la organización territorialmente, con especial atención al área metropolitana de Barcelona. Pero admiten que dentro de poco se tomará la iniciativa desde el partido para “hacer una reflexión y abrir el debate adecuado sobre cómo va a influir el resultado de Madrid, la salida de Iglesias y ver qué se hace”.

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz / EFE
La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz / EFE

SEGUIR UNA ESTRATEGIA DURA

En esta coyuntura es interesante el tuit de Lucas Ferro, portavoz de los comunes en el Parlament, cuando ya se conocían los resultados: “En caliente. Seguramente, lo más reseñable es el fracaso de la estrategia del PSOE. Dos años bloqueando el giro a la izquierda a la espera de pescar voto de Ciudadanos. El bloque no se ensancha por ahí. Izquierda y plurinacional. Valentía de atreverse, como Biden”. La lectura subliminal es que la hoja de ruta pasa por el endurecimiento de los postulados de la nueva izquierda reclamando la polarización del voto.

Susanna Segovia, diputada en el Parlament, por su parte, admitió este miércoles por la tarde: “Que en la política española y catalana hay un antes y un después de Pablo Iglesias es innegable. Que se le echará de menos, también”. Otros líderes, como Jéssica Albiach, Lucas Ferro, Joan Mena o David Cid glosaron la figura del líder de Podemos.

UN REGALO PARA IGLESIAS

Pero otras fuentes municipales vaticinan que la salida de Iglesias sí puede influir en Ada Colau porque ambos tienen muchas cosas en común. En realidad, la influencia de Colau en el líder de Podemos se dejó notar en toda la campaña. Caderas Crew, el grupo que se hizo famoso con el clip Ada is in da house para las últimas municipales, metió también baza en la campaña madrileña y compuso para el candidato podemita el videoclip P.I. y la batalla de Madrid. De nada le sirvió a Iglesias el panegírico musical, porque no consiguió derrotar a Más Madrid ni ser decisivo en la formación de un nuevo Gobierno autonómico. “Los resultados de Madrid pueden ser la antesala de los de Barcelona. Ada Colau haría bien en prepararse para lo peor, porque la estrategia que han seguido los podemitas hasta ahora ha fallado estrepitosamente”, razona un abogado opositor.

Su viaje a Madrid para apoyar la campaña del líder de Podemos no dejó indiferente a nadie, y cosechó críticas de sus opositores por el contenido de su alocución en un teatro de Alcorcón. Se presentó como alcaldesa de Barcelona, nieta de pastores emigrantes e hija de una familia humilde con problemas económicos para pagar el alquiler y llegar a fin de mes. Estas afirmaciones generaron un encarnizamiento contra Colau a través de las redes. Sus detractores aprovecharon para negar la mayor, acusarla de no haber trabajado en su vida, de no ser de una familia humilde y de haber “vivido del cuento” hasta que entró en el Ayuntamiento. Algunos le recordaron su etapa de okupa y cuando promovía el asalto de viviendas ajenas. Lo cierto es que en los últimos meses han comenzado a articularse diferentes grupos antiColau que están dispuestos a amargarle la vida a la alcaldesa de aquí a las próximas municipales.

Si quieres leer más noticias como esta y estar informado de la actualidad de Barcelona, descárgate nuestra app para iOS y Android.