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El transporte público de Barcelona ha elevado el nivel de seguridad en todos sus servicios. El motivo, la amenaza terrorista lanzada por el Departamento de Estado de Estados Unidos advirtiendo de la posibilidad real de que se produzca un atentado en alguna de las zonas más turísticas de la ciudad.

A las medidas de seguridad que se adoptan habitualmente, durante estos días todos los trabajadores de la empresa han recibido instrucciones sobre cómo deben actuar para aumentar la seguridad y minimizar cualquier tipo de riesgo en el interior delos vehículos o en las instalaciones de la empresa.

Entre otras instrucciones, han aconsejado a los conductores de los autobuses que siempre que bajen del vehículo, en las paradas de origen y final, sea cual sea el motivo, se lleven las llaves de contacto. La intención es evitar que en un descuido el vehículo puede ser robado y usado para llevar a cabo un acto terrorista.

OBJETOS ABANDONADOS

También se ha pedido que se controle con celo la presencia de cualquier objeto abandonado, bien sea un paquete o una mochila, dentro del vehículo o en las estaciones de Metro. En ese supuesto, los trabajadores de TMB deberán informar de inmediato a los responsables de los Mossos o la Guàrdia Urbana.

Todas estas medidas evidencian que en la empresa pública de transportes se ha tomado muy en serio la advertencia lanzada por el Departamento de Estados de Estados Undidos, respecto a la posibilidad de que una célula yihadista esté planificando llevar a cabo un atentado en algunas de las zonas turísticas de la ciudad aprovechando las fiestas navideñas.

MAYORES CONTROLES

A todo estos hay que unir el aumento de la vigilancia y los controles que las diferentes fuerzas policiales han establecido en algunas de las zonas susceptibles de ser el centro de una atentado.

De hecho, los Mossos d'Esquadra están buscando a una persona, de origen marroquí y con carné para conducir vehículos pesados, como presunto implicado en la organización del posible atentado.