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El sindicato CGT ha denunciado la "mala gestión" de la empresa Transportes Metropolitanos de Barcelona en el "caos" generado por el corte de la línea 1 de metro durante dos meses, desde el 29 de junio al 30 de agosto, por obras. Según la Confederación General de Trabajadores, TMB ha tenido tiempo suficiente para "planificar correctamente" el servicio alternativo de bus, pero "como suele ser habitual en TMB" al final se ha optado "por la improvisación y la falta de rigor en las decisiones tomadas". Para CGT, los grandes perjudicados son los usuarios y los trabajadores.

El pasado sábado, TMB cerró el tramo de metro de la L1 entre las estaciones de Clot y Fondo. El motivo del cierre de casi la mitad de la línea es para modernizar más de nueve kilómetros de instalaciones, especialmente el líneal de vía, que ahora se montará sobre placas de hormigón. La interrupción del servicio afecta totalmente a nueve estaciones y parcialmente a la del Clot, que funciona como estación de inicio y final de trayecto. El presupuesto de los trabajos ascienden a 20 millones.

CERCANÍAS Y BUS

El elevado número de viajeros que utiliza esta línea ha obligado a la empresa pública a diseñar un plan alternativo de transporte que pasa por utilizar la línea 9 Norte del metro (La Sagrera-Can Zam) y el servicio de Cercanías, a través de las estaciones de Sant Andreu Comtal (R2-R2 Norte), Sant Andreu Arenal (R3 y R4), La Sagrera-Meridiana(R3 y R4) y El Clot-Aragó (R2 y R2 Norte). El corte también ha obligado a poner en marcha dos buses lanzadera para facilitar la utilización de los servicios ferroviarios citados. Los dos servicios de bus funcionarán entre Clot y Fabra i Puig, y entre Onze de Setembre y Fondo. Pero hasta ahora las quejas de los usuarios son constantes. 

El primer día laborable, Metrópoli Abierta recorrió el servicio alternativo al corte de la L1 y se encontró un panorama desolador, con viajeros perdidos e informadores poco preparados. Una de las principales críticas de los usuarios es que los hay dos lanzaderas distintas y para enlazar una con la otra, la gente tiene que caminar unos 10 minutos a paso ligero bajo un sol de justicia. Otra de las denuncias es que para completar todo el recorrido de la línea con los buses alternativos se tarda más de una hora cuando con el metro se completa con 18 minutos.

FALTA DE UN SERVICIO DE CALIDAD

Ahora, a estas críticas, se suman las de la CGT. Para el sindicato, no es cierto que no se pueda suplir con una sola lanzadera todo el recorrido entre las estaciones de metro cerradas. Para ello, CGT sostiene que se tendría que haber dado "prioridad al bus" y restringir al vehículo privado en las calles de mayor aglomeración de tráfico (Virgili, Segre, Pare Manyanet, Onze de Setembre...). Los representantes de los trabajadores también aseguran que la falta de previsión de la empresa está llevando a TMB a quitar buses de otras líneas para utilizarlos de lanzaderas en el corte del metro de la L1.

La denuncia de CGT va más allá. El sindicato afirma que cuando se trata de dar una respuesta a actos "aparador", como el Mobile, la empresa pone los medios necesarios para dar un servicio de calidad, "pero cuando se trata de dar servicio a barrios obreros, por un corte del metro, sea incapaz de responder de la misma manera". El sindicato dice que apoya las acciones que los vecinos están convocando para denunciar la fatal de planificación de los servicios alternativos promovidos por TMB.

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