Clamor vecinal contra la instalación de una funeraria en el barrio de Sant Gervasi-La Bonanova. Vecinos de la plaza de Ferran Casablancas y las calles del entorno han iniciado una movilización contra la posible construcción de la morgue. El proyecto se quiere ubicar junto a la parroquia Verge de la Pau, en una propiedad del Arzobispado de Barcelona, aunque éste "no ha dado luz verde" a la propuesta, afirman fuentes del Arzobispado.

Concretamente, el equipamiento funerario se quiere instalar en lo que fue un antiguo centro escolar en la calle de Alacant, detrás de la parroquia. El colegio lleva varios años cerrados y cuenta con una gran patio, ahora en desuso. Como en el caso del polémico tanatorio de Sants, éste, si llega a materializarse, abriría también en pleno tejido urbano. El entorno está lleno de bloques de viviendas, la clínica Sant Jordi, el colegio de las Teresianas y dos aparcamientos, uno de la propia clínica y otro municipal, en la misma plaza de Ferran Casablancas.

SIN DECISIÓN

Desde el Arzobispado de Barcelona se explica que el párroco de la iglesia de la Verge de la Pau hizo llegar el interés de una empresa para ubicar en el emplazamiento el citado edificio. Las mismas fuentes subrayan que en la propuesta no se detalla de manera clara qué tipo de equipamiento sería y aseguran que antes de dar el visto bueno, la iniciativa debe pasar varios procedimientos que, en este caso, no se han iniciado y ajustarse a la normativa municipal. El Arzobispado también se reuniría con los vecinos si se valorará en serio la idea y antes de tomar una decisión.

Iglesia Verge de la Pau, en la plaza de Ferran Casablancas / JORDI SUBIRANA
Iglesia de la Verge de la Pau en la plaza de Ferran Casablancas / JORDI SUBIRANA

Los residentes de la zona han empezado a organizarse contra la posible instalación de la funeraria y están recogiendo firmas en contar del proyecto. En una carta a la que ha tenido acceso este medio, los vecinos muestran su "disconformidad" contra la iniciativa, que catalogan de "despropósito". "Alterará la convivencia y nos perjudicará seriamente a todos los que vivimos cerca de la iglesia de La Pau". En el texto, los impulsores, que se han congregado en la plataforma Tanatori No, consideran que estos terrenos se deben destinar "a las necesidades religiosas y espirituales" y "no a un negocio lucrativo como un tanatorio".

MÁS EQUIPAMIENTOS MUNICIPALES

Otro de los barrios que podría estar afectado por el proyecto, si se ejecuta, es el de Les Tres Torres. El presidente de la asociación de vecinos, Luis Tusell, dijo tener constancia de los planes y que su intención es preguntar en el próximo pleno de distrito o consejo de barrio al Ayuntamiento qué sabe. Tusell, en cualquier caso, recuerda que el proyecto sería de titularidad privada y que desde la entidad que preside no valorarán una iniciativa privada. Eso sí, Tusell cree que lo más oportuno sería que el consistorio comprara el espacio y lo destinara a equipamientos. "La zona está muy falta de servicios públicos". 

Una pancarta contra el tanatorio en la plaza de Ferran Casablancas / JORDI SUBIRANA
Una pancarta contra el tanatorio en la plaza de Ferran Casablancas / JORDI SUBIRANA

Al Ayuntamiento no le consta ninguna petición de licencia para construir un tanatorio en esta zona del distrito de Sarrià-Sant Gervasi, aunque sí que una empresa de servicios funerarios se interesó por el planeamiento urbanístico. El distrito informó a la compañía, de la que no se ha facilitado el nombre, de la Ordenanza de servicios funerarios vigente en la ciudad, que se modificó en 2017 para permitir la entrada de nuevos operadores con el objetivo de rebajar el precio de los sepelios. 

Las únicas licencias que, por el momento, el consistorio ha otorgado en la ciudad son para ubicar funerarias son en Sants, donde existe una fuerte oposición vecinal porque se construye en el caso antiguo, y en Nou Barris, donde la funeraria Áltima ya ha solicitado una licencia de obras mayores para abrir un equipamiento detrás del centro comercial Heron City. En el caso de Sants, el proyecto contempla cuatro velatorios en un edificio de la calle Comtes de Bell-lloc que forma parte de catálogo patrimonial de la ciudad, el mismo en el que hasta el pasado otoño estaba el Happy Parc​, el parque infantil de bolas más grande de Barcelona.