ARCHIVADO EN:

Los vecinos del Poble-Sec conviven desde hace días con unos desagradables inquilinos que corretean por las calles y entran en el colegio Sant Pere Claver, a unos metros de la avenida Paral·lel. Las eternas obras del nuevo colector de aguas de la calle de Vila i Vilà facilitan la salida de decenas de roedores que se han visto en grupos de hasta 20 animales. 

Un gran agujero de más de tres metros de ancho se abre paso en la calle Puig i Xoriguer desde hace unos dos años. Es la construcción de la canalización que debe evitar las inundaciones ocurridas cuando llueve intensamente.

'SUFRIMOS POR LOS NIÑOS'

Desde la semana pasada, también es el lugar por el que un grupo numeroso de ratas emergen hasta la superficie. Su destino, según cuentan los vecinos, es la escuela Sant Pere Claver, en el número 14 de la calle Vila i Vilà. 

"Sufrimos por los críos cuando empiecen las clases", dice Josep Ramos (70 años), vecino de la zona. Mientras habla con este medio, se oye gritar a su mujer con el contador del día. "¡Acabo de ver a tres más!", se escucha de fondo a través de la conversación telefónica.

PLAGA

Ramos ha visto este mismo viernes un grupo de ocho pequeñas. Cree que son las crías, por lo que la zona podría estar tomada por una plaga de ratones. "Imagina que los niños están jugando y les salen estos animales como conejos en el patio", señala preocupado

Otro vecino, Carlos, está convencido de que las ratas han anidado en el mismo centro educativo, ahora cerrado por verano. De momento, Ramos ha comunicado la existencia de las ratas. Por teléfono, una técnico le comunicó que, en principio, al tratarse de un centro privado no podían intervenir.

UNAS LARGAS OBRAS

Sin embargo, los vecinos esperan una respuesta oficial del consistorio y esperan que pueda actuar de alguna manera. Carlos cuenta que también están buscando a la directora de la escuela para informarle al respecto. 

No es la primera vez que las obras del nuevo colector traen de cabeza a los vecinos del Poble-sec. El año pasado, El Periódico se hacía eco de las quejas por el hedor insoportable que salía del sistema de canalización y que afectaba a la economía local de algunos bares de la zona. "Llevan más de dos años y medio. Dijeron que el diciembre de 2019 terminarían...", lamenta Ramos.

 

 

Si quieres leer más noticias como esta y estar informado de la actualidad de Barcelona, descárgate nuestra app para iOS y Android.