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“Nunca está cuando la necesitas”. Así de claro y rotundo es Juan Antonio, uno de los afectados por las inundaciones en los aparcamientos del barrio del Raval, cuando habla sobre el escaso interés que han mostrado desde la sede del distrito sobre las situaciones que han sufrido en las últimas semanas. En menos de un mes, en el suyo se han producido dos inundaciones que han acabado por enviar al desguace a 30 vehículos, algunos de ellos utilizados como herramienta de trabajo, como taxis y furgonetas. Y otros, simplemente de uso particular que ya 'descansan' en el 'cementerio de vehículos' ya que la doble inundación del parquing en el que estaban los ha dejado completamente inutilizados.

Pero, lo peor de todo, ha sido el desinterés mostrado por los responsables del distrito. Ninguno de los miembros del equipo de gobierno del distrito, que encabeza Gala Pin, se ha interesado por los afectados, ni se ha pasado por el lugar de los hechos ni, mucho menos, ha hecho una gestión para ayudarles ni se ha comprometido a echarles una mano. Las quejas de los vecinos están, por ello, más que justificadas.

El nivel del agua superó la altura de los coches y derribó los conductos de extracción de aire / CR
El nivel del agua superó la altura de los coches y derribó los conductos de extracción de aire / CR

AGUA ACUMULADA

Y eso que, tras las primeras inundaciones que sufrieron, las quejas llegaron hasta la sede del distrito sin que, hasta el momento, nadie haya movido un dedo. Y ya entonces explicaron cuáles habían sido las causas para que la rambla del Raval se haya convertido en una avenida de agua cada vez que llueve algo más de lo normal en la ciudad. Una acumulación de agua que acaba afectando a los usuarios.

“El año pasado hicieron una obras en la plaza Floch i Torres y sacaron un muro que, cuando llovía, servía como contención. Además, han llenado el parque de pequeños trozos de madera que son arrastrados por el agua, tapan las rejas de las alcantarilla, por lo que el agua sigue bajando por las calles y toda acaba en la rambla del Raval”, dice Juan Antonio. “Lo que han hecho es una irresponsabilidad. Y hemos pedido explicaciones, pero no nos hacen ni caso”.

PUERTAS DOBLADAS

De hecho, el parquing, en el que la fuerza del agua rompió las puertas antiincendios y derribo del techo los conductos del sistema de extracción de aire, se llenó de los trozos de madera que el agua había arrastrado desde la plaza Folch i Torres. “A mi me llegaron a negar que eso se hubiera producido. Pues que venga gala Pin que le enseñaré dónde están esos trozos de madera”. Y, en efecto, están en una de las salas del parquing, cuya puerta antiincendios ha quedado doblada como si fuera de cartón en lugar de hierro.

La fuerza del agua dobló las puertas antiincendios / J.A.
La fuerza del agua dobló las puertas antiincendios / J.A.

Los vecinos quieren que el Ayuntamiento haga gestiones ante los responsables del Gobierno central para que lo afectados reciban algún tipo de ayuda. “Hay gente que ha perdido su medio de vida y hemos pedido al distrito que nos eche una mano. Pero, por ahora, su respuesta es que no depende de ellos y que no pueden hacer nada”.

Otra de las consecuencias de la inundación es que los ascensores han dejado de funcionar y son los que dan servicio al parquing y a las viviendas del edificio. “En este edificio vive alguna persona con problemas de movilidad. Y todos los días que el ascensor está sin funcionar, ellos no pueden salir de su casa, con todo lo que ello implica. Ni pueden ir al médico, ni a comprar... ¿Alguien se imagina qué pasaría si cuando empieza a entrar agua en el parquing hay una personas con movilidad reducida o algùn padre con un carrito de bebé?”

Las motos tampoco se libraron de la inundación / J.A.
Las motos tampoco se libraron de la inundación / J.A.

COLECTOR SIN ACABAR

Además, el problema no va a tener una solución a corto plazo. Desde el mismo consistorio se reconoce que las obras del colector del Paral·lel no estarán concluidas hasta la próxima legislatura, aunque sin fecha determinada. De hecho, se está trabajando en la segunda fase, que esta previsto que se acabe el año que viene, y de la tercera nada se sabe.

Los vecinos, que temen que las inundaciones que han sufrido vuelvan a repetirse periódicamente., exigen soluciones inmediatas. “Si cada vez que llueve con cierta intensidad vamos a tener el parquing inundado... Alguien debe asumir las responsabilidades que correspondan. Los vecinos no somos responsables pero sí somos los perjudicados. Y en el distrito se lavan las manos”.

 El agua alcanzó un nivel nunca visto en el parquing / J.A.
El agua alcanzó un nivel nunca visto en el parquing / J.A.