Los días avanzan y a muchos se les va agudizando el ingenio. A pocos días de cumplir la primera semana de la cuarentena, algunos ya han montado festivales de música para su bloque de vecinos, han emocionado interpretando la banda sonora de la película Titanic o han alucinado con el talento de una soprano en el Eixample de Barcelona. 

Los vecinos de la ciudad se aburren estando confinados en sus casas. La monotonía y la necesidad de practicar un poco de deporte para estirar las piernas han llevado a dos vecinos a montar una auténtica pista de pádel en su propia terraza. Con las pocas dimensiones que tiene el espacio, y una cinta que separe en dos los escasos metros cuadrados, se han dispuesto a pasarse horas y horas disputando intensos y entretenidos partidos. 

GRABADOS IN FRAGANTI

En el vídeo, difundido por El Calmador, la cuenta de Instagram que se burla de los pijos de Barcelona, se puede ver como los dos jóvenes golpean una pelota con sus raquetas de pádel. Ajenos al observador que les está grabando a escondidas, dan unos cuantos toques sin demasiada gracia hasta que uno de ellos desiste y recoge la bola que se le ha escapado del suelo.

Sin duda, el confinamiento por coronavirus está haciendo que en Barcelona se vean las situaciones más surrealistas posibles. ¿Qué será lo próximo? ¿Ping pong entre balcones? ¿Jugar al pilla pilla por las escaleras del vecindario? O ¿encestar canastas de una ventana a otra? Todavía quedan muchos días de cuarentena que, seguro, nos ofrecerán los resultados más excentricos y divertidos del aburrimiento barcelonés.