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A estas alturas todo el mundo sabe que las obras del AVE son un coladero de millones y que pocos tramos han esquivado los desfases presupuestarios, ya sea por la mala planificación o por irregularidades en las facturas. En el caso del tramo Barcelona-Figueres, el coladero ya tiene su cifra: 574,2 millones de euros, según el último informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas. Y eso que hasta el momento solo ha analizado el 75% del importe adjudicado.

En la construcción del tramo fiscalizado, cuyas obras empezaron en 2001 y se alargaron hasta 2013 (aunque hay actuaciones pendientes y otras directamente paradas como la estación de La Sagrera), se adjudicaron 323 contratos por un importe de 3.185,8 millones de euros. Tras la auditoría del Tribunal de Cuentas, se ha detectado que los precios sufrieron una desviación del 18%, con lo que el coste final de la obras ascendió a 3.760 millones.

28,7 MILLONES POR KILÓMETRO

Con estos números, la construcción de cada uno de los 131 kilómetros que separan Barcelona de Figueres ha costado 28,7 millones de euros, prácticamente el doble que en el tramo Barcelona-Madrid y muy por encima de la media estatal de 18 millones. Aunque Adif siempre ha justificado -con razón- la diferencia de los costes por la orografía particular de cada zona, en el caso del tramo Barcelona-Figueres buena parte del desfase lo acapara la estación de La Sagrera.

Según el Tribunal de Cuentas, las obras en el entorno de La Sagrera registraron “importantes diferencias” entre las obras ejecutadas y las obras abonadas. En total, un presunto desfalco de 117,4 millones de euros, aunque en otro informe preliminar el ente público hablaba de hasta 133 millones. En la estación que nunca se acaba, la segunda de alta velocidad en la ciudad, se acreditaron obras por 463 millones cuando las constructoras cobraron 580 millones, un 25% más.

El otro gran agujero del AVE a Francia fueron las propias obras y en casi la mitad de los contratos hubo algún tipo de modificación que afectaba al proyecto inicial. El tribunal achaca los cambios “a errores u omisiones en el proyecto constructivo inicial”, que además debieron haber sido “apreciados” en las actuaciones preparatorias. Estos errores provocaron un sobrecoste de 260 millones (+11,6%).

REINICIO DE LAS OBRAS

La Sagrera lleva un par de semanas acaparando titulares. Primero fue el olvido de Rajoy, que no mencionó las obras de la estación en la lluvia de millones que prometió durante su visita a Barcelona, y luego la reunión del ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, con la alcaldesa de la ciudad, Ada Colau, para asegurar que los trabajos se reiniciarán antes de las vacaciones.

En concreto, se destinarán 10,5 millones de euros para urbanizar el colector de la rambla Prim, una pieza clave en los accesos a la futura estación, mientras que las obras de la losa comenzarán en el tercer trimestre del año. De la Serna evitó, eso sí, dar plazos para la finalización de las actuaciones, que están congeladas desde que en 2014 se detectaran las primeras irregularidades.