El pasado viernes 16 de junio Eva G., embarazada de nueve meses, y su familia se quedaron sin casa. Cinco furgones de los Mossos d’Esquadra se presentaron en la calle Gayarre, en el barrio de Sants, para desahuciarla sin orden judicial, como indica la plataforma de la PAH. Estaba pendiente de la orden desde hacía meses por un único impago. Ella no estaba, había ido al colegio con su hijo de 9 años. En el domicilio, un antiguo local rehabilitado como piso, solo estaba su pareja que se encontró con la situación saliendo de la ducha. Nadie les había avisado de que ese día y a esa hora se presentarían.

Tanto Eva como su familia se vieron obligados a abandonar el que había sido su hogar. Antes de llegar a este punto, tras el primer impago, pidieron ayuda al Ayuntamiento y junto con la plataforma de la PAH, consiguieron parar un primer intento de lanzamiento. Pero el pasado viernes nadie les avisó, nadie pudo estar a su lado, y tuvieron que irse con, prácticamente, lo puesto. Hasta ahora los tres viven en casa de una amiga de ella, pero la joven de 30 años espera dar a luz como último día el próximo lunes. La familia crecerá sin un hogar estable, y la agonía podría llegar hasta noviembre.

 

 

MESA DE EMERGENCIA

Los servicios sociales le han ofrecido una pensión o pagarle la habitación de un piso, dos opciones inviables dada su situación personal. Por ello, deberá esperar hasta el 28 de julio, cuando se convocará la próxima mesa de emergencia. Se trata del organismo municipal en el que también participa la Generalitat a través del cual, cuando una persona tiene un impago y hay un desahucio, se realoja al ciudadano en una vivienda en alquiler social. Para ello hay que cumplir una serie de requisitos que según el portavoz de la PAH, Carlos Macías, Eva y su familia lo hacen.

A finales del próximo mes, deberían entran en la mesa de emergencia dada la vulnerabilidad del caso. El objetivo es el de acceder a una vivienda, pero igual hasta que la aprobación sea una realidad, pasarán entre cuatro y seis meses. Antes no les podrán dar las llaves del nuevo domicilio de alquiler social, explica el mismo interlocutor.  Es decir, hasta noviembre es probable que no puedan dormir bajo un techo que sientan propio.

DESAHUCIOS POR ALQUILER

Antes, la PAH cubría la mayoría de consultas por impagos de hipoteca, pero en los dos últimos años, la tendenciase ha revertido. Ahora en Barcelona, la mayoría de consultas y casos son por impagos de alquiler, y en estos casos, como explica Macías, hay poco margen de maniobra.

"Con el alquiler, el proceso es hiperrápido. No hay mucho tiempo. La gente llega cuando ha dejado de pagar, cuando hay una orden de desahucio y algunos empiezan a llegar cuando ven que no van a poder pagar. Pero es que es un mes de impago y se inicia el procedimiento. Es visto y no visto", explica Macías. Nada que ver con los procesos relacionados por hipoteca, que se alargan entre un año o dos. 

 

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