Los barceloneses puntúan con un notable alto los servicios funerarios de Barcelona y rechazan, mayoritariamente, la funeraria pública que impulsó Ada Colau, un proyecto que fracasó estrepitosamente en el pleno del Ayuntamiento del pasado 27 de febrero. El 80% de los ciudadanos valora positivamente el modelo actual, según el tercer barómetro de Barcelona elaborado por Centre d'Estudis Sociològics para Metrópoli Abierta.

En una escala del 0 al 4, los habitantes de Barcelona que han utilizado los servicios funerarios los puntúan con un 3,1. El 80,1% hace una valoración muy buena (35,9%) o bastante buena (44,2%). El porcentaje de personas que califican los servicios de un poco malos (3,3%) o muy malos (3,6%) es muy minoritario.

El precio es la principal crítica de los ciudadanos disconformes con los servicios funerarios. Un porcentaje muy inferior alude al trato o al tiempo de espera.

TITULARIDAD MIXTA

La mitad de los entrevistados supone que los servicios funerarios son de carácter público y un 30,1% conoce la actual titularidad mixta público-privada. Sólo un 10,1% cree que se trata de un servicio público y el 9,1% afirma que no tiene conocimiento del model actual que opera en Barcelona.

La percepción de que los servicios funerarios de Barcelona son buenos o muy buenos es superior entre quienes consideran que su gestión es mixta (82,1%) o privada (82,1%). El porcentaje de satisfacción disminuye (69,4%) entre quienes piensan que creen que la prestación es pública. Estos barceloneses, curiosamente, son los más críticos con el servicio actual, circunstancia que refuerza el rechazo de los ciudadanos a cualquier proceso de municipalización.

LA DERROTA DE COLAU

Hace dos semanas, Colau sufrió una severa derrota con la funeraria exprés que promovía Eloi Badia, concejal de Presidencia, Agua y Energía. Las fuertes presiones de la alcaldesa a Jaume Collboni, líder del PSC en Barcelona, no cambiaron el voto negativo de los socialistas. También votaron en contra PDeCAT, Ciutadans y PP, mientras que ERC se abstuvo.

Valoración del funcionamiento e instalaciones de los servicios funerarios

En la anterior entrega del sondeo constatamos que los barceloneses están muy molestos con la ocupación de pisos y locales. El 61,5% de los ciudadanos considera que Colau ha sido muy o bastante permisiva con el movimiento okupa, muy activo y violento durante el mandato de Xavier Trias.

MEJORA LA PERCEPCIÓN DEL TURISMO

La gestión de los comuns respecto al turismo también tiene muchos detractores. Hace dos años se vivieron varios capítulos de turismofobia, con asaltos a autobuses, pintadas y agresiones, sin un rechazo contundente por parte de las autoridades municipales. Solo un 13,9% de los barceloneses tiene una visión negativa del turismo, que supone el 14% del PIB de la ciudad.

El debate sobre los beneficios o perjuicios del turismo se desinfla. El gran conflicto actual es la inseguridad. Cada día se cometen más de 500 delitos en la ciudad, dato que explica que el 60,6% de los vecinos considere que la falta de seguridad es el principal problema que debe resolver la administración local. En febrero de 2018, el porcentaje era únicamente del 18,2%, pero la proliferación de los narcopisos y el incremento de hurtos y robos ha tenido un impacto muy negativo en la capital catalana.

LA SUCIEDAD PREOCUPA EN SARRIÀ

La inseguridad y la suciedad son, posiblemente, los dos aspectos que la gestión de Colau suscita más críticas. A dos meses y medio de las elecciones municipales, el 64,3% de los barceloneses desconfía de la capacidad de su alcaldesa para resolver los grandes problemas de Barcelona.

Los resultados de esta encuesta de Centre d'Estudis Sociològics sobre el clima de satisfacción y descontento de los barceloneses se han obtenido tras realizar 600 entrevistas a hombres y mujeres de 18 o más años empadronados en Barcelona, con derecho a voto en las elecciones municipales de 2019. El nivel de confianza para los resultados es del 95,5%. El trabajo de campo mediante entrevistas se realizó entre el 4 y el 11 de febrero de 2019.