El Presupuesto General del Ayuntamiento de Barcelona para 2021, elaborado por el gobierno de Ada Colau y Jaume Collboni, ha superado este miércoles su primer escollo. La abstención de la oposición en la comisión de Economía y Hacienda ha permitido que las cuentas puedan seguir con su tramitación con el objetivo de ser aprobadas en el pleno de diciembre.

El ejecutivo local ha propuesto para el próximo año un presupuesto de "expansión", según palabras de Collboni, que ronda los 3.231 millones de euros, 197,5 millones más que en 2020. Collboni ha dicho que son unas cuentas "excepcionales para un año excepcional" por la crisis sanitaria, pero ha asegurado que no son únicamente unos presupuestos "paliativos"

En la votación de este miércoles, la propuesta ha contado con el voto a favor de Barcelona en Comú y PSC, mientras que la oposición en bloque -ERC, JuntsxCat, PP, Barcelona pel Canvi y Ciutadans- se ha abstenido para no paralizar el proceso administrativo. "No nos pondremos líneas rojas para negociar", ha asegurado Collboni.

ALCANZAR ACUERDOS PARA EL PLENO

Los posicionamientos expresados por los grupos en la comisión no garantizan la aprobación en el pleno. Colau y Collboni necesitarán alcanzar acuerdos para que el presupuesto obtenga la luz verde definitiva en diciembre. A principios de 2020, la alcaldesa logró aprobar por primera vez unas cuentas por la vía ordinaria tras cinco años al frente de la ciudad. ERC y JuntsxCat avalaron entonces las cuentas municipales.

"Tendremos que trabajar mucho para esto salga adelante", ha recalcado el presidente de ERC, Ernest Maragall, que ha acusado al gobierno municipal de "falta de credibilidad y confianza". Para el edil, en las cuentas, todavía hay que concretar muchas partidas y ha recordado que parte de los presupuestos son por ahora previsiones que dependen de otras administraciones. "No podemos dar nada por sentado, ni el calendario de aprobación". 

NECESIDAD DE ENDEUDARSE

La presidenta de JuntsxCat, Elsa Artadi, ha defendido la necesidad de que el Ayuntamiento se endeude. "Lo puede hacer. La caída del PIB será enorme. Las cifras macro que nos ha presentado el gobierno son esperanzadoras. Es un instrumento para afrontar 2021 con ciertas garantías". Artadi sí que ha lamentado que ahora gobierno y oposición solo dispongan de un mes para llegar a acuerdos. "Todos tendremos que ser muy exigentes con estos presupuestos".

Desde las filas de Ciutadans, Paco Sierra ha recordado el sablazo que supone la consolidación de la subida de los impuestos aprobada el año pasado y ha puesto como condición para apoyar las cuentas municipales modificar las Ordenanzas fiscales del próximo año, lo que pasa por rebajar o retirar algunas tasas y tributos, entre ellas la eliminación de la tasa de recogida de residuos para 2021, como avanzó en exclusiva Metrópoli Abierta.

UN INCREMENTO DEL 6,5%

Josep Bou, presidente del PP, también ha criticado la carga fiscal que tendrán que sufrir los barceloneses en 2021, un año de crisis generalizada. El edil también ha vuelto a reclamar una reforma de la administración local para adelgazarla y reducir los elevados costes que tiene. Para Bou no es el momento de impulsar proyectos como el del Canòdrom​, dode Colau hará un ateneo de innovación digital y democrática, o pintar las calles de colores.

Para la regidora de Barcelona pel Canvi, Eva Parera, un mal presupuesto hará salir a Barcelona más tarde de la crisis. "Tiene que ser un presupuesto con el máximo consenso", ha subrayado la edil. "Seguimos pensando que se tiene que bajar la carga impositiva", ha añadido Parera, para quien en las negociaciones de los presupuestos habrá que tener en cuenta que "la caída de la economía será peor de lo que se piensa". La regidora ha defendido aumentar el gasto en 2021 pero ha reclamado "ser muy cuidadosos en qué se gasta el dinero".

El dinero propuesto supone una cifra récord a pesar de la crisis sanitaria. En cómputos globales, el presupuesto municipal, si sale aprobado, se incrementará un 6,5% respecto a 2020. A grandes rasgos, el ejecutivo local prevé que el gasto alcanzará los 2.415,5 millones de euros, mientras que la inversión se podría situar en los 795,4 millones.

APORTACIONES ESTATALES

El incremento presupuestario de un año para otro también se explica por las previsiones de ingresos que el Ayuntamiento espera obtener del Estado. Las aportaciones estatales serán de 107,6 millones (del fondo extraordinario de 3.000 millones para los municipios) y de 247 millones por el incremento de la PIE (Participación de los Impuestos del Estado) respecto a la caída de la actividad económica. El consistorio también prevé endeudarse en 150 millones para compensar la bajada de ingresos por el Covid-19.

El debate en la comisión de Economía y Hacienda ha acabado con la intervención de Collboni, que se ha comprometido a trabajar para llegar a acuerdos con los grupos en tres líneas: un presupuesto expansivo, contención fiscal y ser exigentes con las aportaciones del Estado y la Generalitat.

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