Este lunes es el primer día para que muchos vecinos de Barcelona -en su mayoría de los barrios de Nova Esquerra de l'Eixample, Can Baró y Tres Torres- comprueben que los autobuses que acostumbran a utilizar para desplazarse por la ciudad ya no hacen el mismo recorrido de siempre.

A pesar de sus protestas de los últimos tiempos, el Ayuntamiento ha puesto en marcha un plan de movilidad que afectan a tres líneas regulares de bus. Las tres son rutas de la red ortogonal: la V9, la D50 y la V33.

Como el consistorio decidió en su día, esta introducción conlleva la supresión o modificación de otras líneas. Las tres nuevas líneas son:

-Una diagonal, la D50, que irá del Paralelo a Ciutat Meridiana.

-Dos verticales: la V9 (del Poble Sec a Sarrià) y la V33 (del Fòrum a Santa Coloma de Gramenet).

Sin embargo, estos cambios no gustan a todos los vecinos, y muchos se lo han hecho saber al ayuntamiento movilizándose los últimos días. La acción más singular tuvo lugar la pasada semana en la plaza Sanllehy, donde se junto gente de dos barrios de dos distritos diferentes. Este domingo, el último día antes de la puesta en servicio, no ha habido problemas. primero, porque los buses han hecho su recorrido y, segundo, porque era festivo (Sant Joan), con lo que no hubo mucho movimiento de usuarios.

LAS 23 LÍNEAS DE LA CIUDAD

Con la puesta en marcha de estas tres líneas, Barcelona alcanza un cifra total de 23, que son las que conforman la nueva red de bus en la ciudad, la denominada ortogonal porque forma ángulos rectos -es como un rectángulo extendido sobre la ciudad.

Los cálculos del consistorio es que esta nueva red llegue a transportar 390.000 pasajeros diarios, lo que supondría el 53% del pasaje total de la red de bus que hay en la ciudad. Esta red ortogonal no acabará de desplegarse del todo hasta este otoño, que es cuando se pondrán en servicio las cinco últimas líneas que quedan por implantar.

Las quejas de los vecinos van por barrios. Por un lado, los de Can Baró y el Carmel, con el 24: hasta ahora podían utilizar la Línea 24 de bus, que permitía trasladarse desde Horta-Guinardó hasta el Paralelo. Se ha recortado el recorrido y el final de línea será en la plaza de Cataluña, lo que hace pensar que se llenará de turistas -más todavía- que quieran visitar el Parc Güell o las baterías antiaéreas (los bunkers) de La Rovira.

Mientras tanto, los vecinos de Tres Torres también critican las modificaciones que les competen. Con la llegada de la V9 se suprimen las líneas 41 y 66 y se eliminan más de 60 plazas de aparcamiento regulado para residentes. Además, también se han creado más carriles de bus en su entorno.

Por último, los usuarios del bus 41 querían salvar esta línea, pero no lo han conseguido. Se han constituido como plataforma y defienden que el recorrido que hace esta línea les es imprescindible para conectar la Esquerra de l'Eixample con centros sanitarios como el CAP Manso o el Hospital del Sagrat Cor. Ahora, con la nueva línea V9, que sustituye a la 41, tendrán que caminar más o hacer transbordo.

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