ERC es el virtual ganador de las elecciones municipales según el último sondeo celebrado en la capital catalana. La lista que encabeza Ernest Maragall da la campanada y sube 11 puntos respecto a los resultados obtenidos en las municipales del 2015: en estos momentos, tiene una intención de voto del 21,01% (había tenido el 11%). La muestra es implacable con los minoritarios: PP y CUP se quedarían fuera del consistorio e incluso Vox sacaría más porcentaje de votos que los populares.

El sondeo, encargado por una fuerza de la oposición, está realizado mediante 1.267 entrevistas telefónicas llevadas a cabo en el término municipal de Barcelona entre el 2 y el 6 de mayo, por lo que recoge el efecto de los resultados de las elecciones generales celebradas el pasado 28 de abril. El margen de error de la encuesta es del 2,75% para el conjunto de la muestra.

La actual alcaldesa, Ada Colau, es la segunda del ranking, aunque sufre un severo varapalo: ahora la votaría el 17,81% de los ciudadanos frente al 25,2% que obtuvo en las anteriores locales. Uno de los grandes perjudicados, sin embargo, es Junts per Catalunya (JxCat), que se presentó bajo las siglas de Convergència  i Unió (CiU) en 2015: caería 14,5 puntos, pasando del 22,7% a sólo el 8,2% de los votos en estos momentos.

Las encuestas siguen dando como favorito a Ernest Maragall / @ernestmaragall
Ernest Maragall lidera la lista municipal de ERC / @ernestmaragall

El PSC, en cambio, experimentaría una fuerte subida y pasaría  al 15,61% de los votos, seis puntos más que el 9,6% que alcanzó en el 2015. Ello situaría al socialista Jaume Collboni muy cerca de Colau en intención de voto, lo que le podría suponer duplicar concejales. Pero el socialista no puede confiarse: la lista de Manuel Valls está a menos de un punto suyo: Ciudadanos había obtenido el 11,1% en los anteriores comicios y ahora el último sondeo le da el 14,73%, lo que implica un crecimiento de 3,7 puntos.

PP Y CUP DESAPARECEN

Una de las novedades importantes que detecta la encuesta es la práctica desaparición del PP y de la CUP. Recoge, por ejemplo, que Vox obtiene el 4,6% de los sufragios, cuando en el 2015 obtuvo sólo el 0,2%. Esa espectacular remontada deja a los populares fuera del consistorio, ya que el PP caería del 8,7% de los votos que recogió en la última cita electoral al 3,92%, un descenso de 4,8 puntos. Algo parecido sucede con la CUP: pasa del 7,4 al 2,9%, una caída de 4,5 puntos.

Con esa correlación de fuerzas, los populares, CUP y Vox no obtendrían representación en el pleno, al no haber conseguido el 5% de los votos válidos que prevé la ley para obtener representación. Se da la circunstancia de que es precisamente la irrupción de Vox la que hunde a los populares: entre ambos sumarían prácticamente el mismo porcentaje que el PP obtuvo en el 2015. Y, lo que es más importante, de no haber ido por separado, habrían obtenido incluso mayor representación que JxCat, ya que entre los dos suman el 8,52% en intención de voto, tres décimas más que los posconvergentes.

Jaume Collboni puede lograr un buen resultado para el PSC / @jaumecollboni
Jaume Collbonil, en un acto electoral del PSC / @jaumecollboni

LA IMPORTANCIA DE LA CAMPAÑA

El pleno municipal, pues, puede ser cosa de cinco partidos (ERC, BeC, PSC, Ciudadanos y JxCat), lo que también condicionaría los posibles pactos poselectorales. Y, curiosamente, el más votado y el menos son las dos fuerzas que se declaran abiertamente independentistas. Con esos resultados, además, se pueden conformar varias opciones de gobierno y la alcaldía está en el aire. Depende de la diferencia final (un puñado de votos decidirán el color de dos o tres concejales que serán clave), las formaciones soberanistas pueden sumar entre ellas o Colau podría optar a gobernar con la ayuda de los socialistas. Por tanto, Maragall no tiene asegurado su sillón como primer edil.

El sondeo destaca que el 3,34% de los ciudadanos no tiene decidido aún su voto, pero también existe una bolsa de 7,83% que no tiene decidido su sufragio, lo que implica que la campaña electoral también puede ser importante a la hora de decantar el voto para sumar a un lado o al otro. Ahí entrará en escena la capacidad de cada candidato o formación de seducir a la ciudadanía con sus propuestas. Y todo dependerá, al final, de un puñado de votos que decidirán el color de un par de concejales. Serán, por tanto, una de las elecciones más reñidas y con resultado más abierto que ha habido en la ciudad de Barcelona, tanto por los resultados finales como por las posibilidades de pactos.