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Manuel Valls (Barcelona, 1962) ha revolucionado las elecciones municipales a la alcaldía de Barcelona. Lidera una plataforma transversal que cuenta con el aval de Ciutadans. La irrupción del exprimer ministro francés no ha dejado a nadie indiferente. No solo está alterando los planes de algunas de las listas, sino que se ha convertido en el foco de todos los ataques por sus críticas al proceso independentista. Hijo del pintor catalán Xavier Valls, el alcaldable ha pasado casi toda su vida en Francia. Exalcalde de una ciudad próxima a París, Évry, y exministro del Interior, asegura que acabará con el top manta y defiende una gran área metropolitana con un superalcalde al mando y más poderes políticos. 

El comercio de proximidad está muy tocado. Ni Colau, ni Trias ni Hereu han sabido gestionar el top manta.
No ha habido voluntad para solucionar el problema del top manta. Barcelona es una ciudad de 'botiguers' y una mayoría de los comercios tienen la impresión de que son enemigos del ayuntamiento. El comercio es víctima de una burocracia municipal que le impide hacer su trabajo y ganarse la vida y crer nuevos puestos de trabajo. La ciudad necesita una campaña como la del 'Barcelona posa't guapa' de hace unos años. En Nou Barris, en Sant Andreu, en Ciutat Vella, en el Paseo de Gràcia, en la Diagonal, en todos los sitios, los propietarios de un comercio aceptan la normativa, pero no entienden que le quitan dos mesas porque se pasan un centímetro del espacio contratado. Y luego está el tema de las iluminaciones. Cuando el pesebre de la plaza Sant Jaume y las iluminaciones de Navidad son objeto de debate, te das cuenta de que Barcelona no va bien. La ciudad ha perdido alegría, ilusión y encanto. Hemos de activar una nueva normativa sobre la ocupación del espacio público.

¿El top manta tiene solución?
Yo, alcalde de Barcelona, acabaré con el top manta. Su erradicación es urgente por motivos de seguridad y civismo. Hoy, los manteros tienen la impresión de que están en su casa. Son víctimas de las mafias, pero los barceloneses no pueden ser también castigados. La Guàrdia Urbana está obligada a mirar hacia otro lado. Con más recursos, una mejor formación y la confianza de un alcalde con liderazgo, la policía de Barcelona recibirá órdenes muy claras para luchar contra este fenómeno. El top manta, insisto, se puede erradicar con voluntad política y firmeza. Barcelona tiene un gran problema cuando sus ciudadanos no pueden caminar por el Paseo de Gràcia, el Port Olímpic o el metro. Teneos que recuperar el espacio público.

¿El top manta solo es un problema de seguridad?
También es un problema social, de inmigración, pero ni estas personas ni los barceloneses pueden ser víctimas de las mafias del top manta. Este fenómeno perjudica a los ciudadanos y a los comercios con su competencia ilegal. Policías y jueces denuncian que en Barcelona hay un efecto llamada que también salpica a la prostitución, la copia ilegal y el blanqueo de dinero.

"En Barcelona hay un robo cada cinco minutos, la inseguridad ya es el problema número 1 por delante de la vivienda"

¿La inseguridad es el gran problema de Barcelona?
En Barcelona hay un robo cada cinco minutos, el consumo de drogas ha subido un 19% desde principios de año y la sensación de inseguridad se dispara en toda la ciudad. Ya es el problema número 1 por delante de la vivienda. La Guàrdia Urbana necesita más recursos y una buena colaboración con los Mossos, la justicia y el alcalde de la ciudad. Si gano las elecciones, aumentaré los efectivos de la Urbana con 1.000 o 1.500 nuevos agentes.

¿Cómo se puede regenerar Ciutat Vella?
Con voluntad, poniendo los recursos necesarios, poniéndola guapa, recuperando la Rambla, ayudando al comercio, permitiendo la construcción de hoteles. Todo es cuestión de voluntad. Hay que potenciar la seguridad. El fin de semana solo hay una patrulla de la Guàrdia Urbana. Hay que pactar más recursos para Ciutat Vella. También hay que mejorar la limpieza y la iluminación. En el Raval hay gente que tiene miedo. En Ciutat Vella hay gente que se va. Hace falta voluntad para mejorar temas como la seguridad, la limpieza, la lucha contra el fenómeno de la prostitución... En el Raval hay pisos comprados por la Administración que ahora están ocupados. Hay que acabar con esta falta de sentido común y voluntad para luchar contra un inseguridad que no solo afecta a Ciutat Vella sino a toda la ciudad. Hace falta un plan integral de seguridad consistente y sistemático, con operaciones puntuales y que sea eficaz. No es fácil, pero tenemos que convertir la seguridad y la lucha contra el tráfico de droga en una prioridad. Ahora se ha hecho al revés. Se ha dejado degradar la ciudad por la mala gestión y la incapacidad de afrontar estos temas.

Manuel Valls / HUGO FERNÁNDEZ
Manuel Valls, durante la entrevista con Metrópoli Abierta / HUGO FERNÁNDEZ

Las encuestas ya le dan siete concejales a unos cinco meses de las elecciones, ¿qué valoración hace?
No creo en estas encuestas. Los sondeos que tenemos nosotros no dan estos resultados. Estamos a unos meses del inicio de la campaña y lo que cuenta es lo que hemos hecho hasta ahora: la presentación de la campaña, mi libro, las visitas en los barrios sin prensa para ver la realidad de la gente e imaginarme la Barcelona de mañana. Quiero acabar con la deriva de Barcelona, acabar con la mediocridad que existe, el populismo. Este es mi proyecto. Barcelona está yendo hacia el precipicio, pero creo que podemos cambiar el rumbo de la ciudad. Tengo la capacidad y la energía necesarias para llevar a Barcelona al cambio que necesita. Hay que recuperar la ilusión, atraer talento, recuperar la excelencia. Pero solo generaremos ilusión si tenemos imaginación. Hemos hablado del transporte público, de las comidas de los escolares. Todo el mundo hablará de ecología. Quiero hacer de Barcelona la primera ciudad ecológica de Europa. Hay que hablar de los grandes temas de una ciudad, de educación, paro, políticas sociales, transporte. Pero esto es muy clásico. Yo quiero hablar de otras cosas.

¿Hay algún proyecto que quiera impulsar de manera especial?
Quiero que Barcelona se replantee su papel en una área metropolitana que tiene que cambiar al 100 %. No será fácil, porque durante años se ha apostado por el municipalismo. Hay 36 municipios y todos tienen sus políticas, a veces muy acertadas. No podemos continuar como hasta ahora. Necesitamos metrópolis integradas. Hay decisiones que se tienen que tomar desde el área metropolitana. Hay que decir si temas como economía, turismo, nuevas tecnologías, vivienda, transporte público se tienen que quedar a nivel de ciudad o lo pasamos a un nivel superior. Si apostamos por esta gran área metropolitana, hay que introducir cambios. Primero es necesario la elección del presidente o del superalcalde. Y para que sea posible hay que que cambiar el sistema de votación.

¿Qué otros cambios plantea en esta gran área metropolitana?
Otra cosa que hay que hacer es llegar a acuerdos con la Generalitat y el Estado español para hacer una ley que haga de Barcelona como de Madrid la otra capital económica, política y urbanística. La capitalidad de Barcelona es una realidad. España tiene dos grandes capitales, Madrid y Barcelona. Madrid tiene el doble presupuesto, el doble de población, tiene los proyectos para hacerlo. Este cambio para hacer de Barcelona esta otra gran capital tiene que encontrar su espacio en la Constitución. Hay barrios que los podemos imaginar con mucha más ambición. Todo el paseo de la Zona Franca se puede convertir en la Via Laietana del siglo XXI. Hay torres, hay empresas, hay metro, hay vivienda, hay espacio. Estamos a 10 minutos del aeropuerto, al lado de Montjuïc, que tiene que convertirse en la montaña de la cultura y del deporte.

¿Se ve capaz de lograrlo?
Voy muy tranquilo. Tengo muy claro que Barcelona necesita un gran liderazgo. Necesitaremos una mayoría que pueda gobernar. Habrá que hacer pactos para gobernar. Soy optimista porque las cosas se mueven. Todas las personas que no quieren que Ada Colau repita y que la ciudad caiga en manos de los separatistas, que la quieren convertir en la hipotética República, en mi tienen un voto claro. Todos los que piensan que Barcelona es esta ciudad catalana, española, abierta al mundo latinoamericano y a Europa, en mi tienen un voto muy claro y el único que puede representar de verdad un cambio. Tenemos los valores de Pasqual Maragall y del 92, pero no podemos vivir de la nostalgia. Hay barrios que no tienen la impresión d estar integrados en la ciudad. Hay que potenciar las nuevas tecnologías, la biotecnología. Tenemos un sistema único en el mundo de cooperación entre salud pública y privada. Hay que apostar por la fuerza de Barcelona, por sus universidades, por su talento, empresas... Necesitamos mucha potencia y liderazgo, y las mayorías para hacer los cambios.

¿Manuel Valls es al única alternativa a la reedición de un tripartito en Barcelona?
No imagino ni por un momento a los socialistas catalanas entrando en un tripartito en el Ayuntamiento. Existió hace años, pero al menos lo lideraban. Los socialistas no pueden entrar en una alianza con el populismo que hace unos días votó en contra de la Constitución del 78.

"No imagino otra solución para el PSC que pactar conmigo, hasta el final tendré las puertas abiertas para ellos"

Colau y PSC han han gobernado juntos durante este mandato.
¿Y por qué los echó Ada Colau? Porque habían votado el 155. ¿Volverán a lo mismo dentro de unos meses? Es su responsabilidad. Hasta el final diré al PSC que las puertas de mi plataforma están abiertas. No imagino otra solución para ellos que pactar conmigo. Si miramos las encuestas, ahora mismo no es Ada Colau quien lidera. Es ERC. Es el separatismo. ERC no tiene proyecto. Solo repite que quiere una república catalana para arreglar todos los problemas. No me imagino un error así del PSC. Tendría unas consecuencias históricas y políticas que la gente no perdonaría al PSC. Yo represento el progresismo. El partido que ganó las elecciones del 21D del año pasado, Ciutadans, entra en un plataforma. Son ellos los que vinieron a buscarme. Y aceptan entrar sin la etiqueta de Ciutadans. Es un acto de generosidad. Aquí hay gente de izquierdas. Hay gente que viene del catalanismo moderado. Hay gente independiente que no está puesta en ningún partido político. El PSC tiene las puertas abiertas.

¿El apoyo de Eva Parera, ex de Unió, es el primer paso para seducir al catalanismo más moderado?
Barcelona tiene una triple identidad que quiero representar, la identidad, catalana, española y europea. Hemos de hablar a los barceloneses de los temas que le interesan. Hablar de esto es respetar a los ciudadanos. He llegado hablando de Barcelona: mi proyecto, el libro...Pero la historia de Barcelona es la historia del catalanismo. Me gusta el catalanismo para modernizar España no para separar. Me gustaría un catalanismo claro, que piense en todo lo que ha pasado y por qué razones CiU se ha destrozado y ha tenido todos estos cambios. Me gusta la gente que piensa en el catalanismo integrado en España. Eva Parera, Joaquim Coll, Lliures, Xavier Roig son gente muy catalana. Les ofrezco esta posibilidad de entrar en mi equipo o de apoyarme. Ya veremos cómo lo hacemos. Son gente que piensa en Barcelona.

Para poder gobernar tendrá que sacar una mayoría muy amplia. No le será fácil pactar. ¿Cuántos concejales cree que tiene que sacar?
Tengo que ganar las elecciones y estar lo más delante posible. Es demasiado pronto para entrar en números concretos. No solo depende de mí, depende también de lo que hacen los otros. Hay muchas candidaturas. Todavía no se ve cuál es la definición del espacio independentista. El objetivo es ganar las elecciones y lograr una mayoría con pactos para poder gobernar con garantías. Si queremos ser fuertes en la relación con la Generalitat o para construir un área metropolitana potente necesitaremos la fuerza que da un buen resultado electoral.

¿Cuándo anunciará las personas que le acompañarán en la lista?
Lo haremos entre enero y febrero. Habrá un buen equipo, con paridad, con representación de los barrios, nuevas generaciones y representantes de las distintas sensibilidades que me quieran acompañar. Todo el mundo sabe que soy muy claro con el destino de Barcelona y cada vez quiero ser más claro con las propuestas. En estas elecciones nos jugamos el futuro de Barcelona y del resto de Catalunya. Barcelona no es una ciudad cualquiera, tiene una marca increíble. Todo el mundo seguirá estas elecciones. Uno de los objetivos que me he marcado es lograr una gran movilización electoral, que no fue el caso de hace cuatro años. Pasó hace un año, pero no hace cuatro. Barcelona se ha degradado y hay que recuperarla. Soy el único que presenta un proyecto de cambio. Es un proyecto que no acepta el separatismo. Es decidir si Barcelona quiere ser una gran ciudad barcelonesa, catalana española o una hipotética capital de una república catalana. Si los populistas y los separatistas ganan las elecciones hundirán Barcelona. Provocaría un hundimiento económico y para el resto de España resultaría un peligro. Los separatistas tendrían una plataforma muy fuerte.

"El objetivo es ganar las elecciones y lograr una mayoría con pactos para poder gobernar con garantías"

¿Qué papel juega Ada Colau en todo ello?
Colau y los comuns ya no son ambiguos. Jugaban a una ambigüedad que gustaba. No estaban ni con unos ni con otros. Ahora esta ambigüedad ha desaparecido. Si votas contra la monarquía y la Constitución de 1978 y sus valores ya has salido de la ambigüedad. Colau respeta los escraches y la violencia. La violencia no solo es física. Forma parte también del discurso político. Pediré a los barceloneses desde la moderación y sin insultar cuál quiere que sea su destino. ¿Les preguntaré si están contentos con lo que se ha hecho los últimos cuatro años? La respuesta es que no pueden estar contentos ¿Y queréis que la ciudad caiga en manos de los independentistas? No. Pues entonces tenéis aquí una plataforma abierta, no sectaria, que no está en manos de los partidos. La gente que analice las propuestas y que vea que proponemos para el futuro de Barcelona.

Valls y Manuel Moreno, presidente de Mercat Carmel / MIKI
Manuel Valls, durante una reciente visita al mercado del Carmel / MIKI

¿Qué fuerza tiene el alcalde de Barcelona para pacificar el proceso?
Barcelona es parte de la solución. Si Barcelona tiene un alcalde que lidere, es respetado por todo el mundo y hace entrar a Barcelona dentro del ámbito de la ley, todo cambia. Hay mucha gente que pudo votar independentismo el pasado diciembre, pero que está triste de lo que pasa, del conflicto, de la tensión, de la degradación de la marca Barcelona. Si esta gente se mueve y hace suyo este proyecto que yo defiendo, podemos avanzar. Digo que Barcelona es parte de la solución porque Barcelona es una víctima del conflicto.

¿Usted puede garantizar que se quedará los cuatro años en el Ayuntamiento?
Sí. Mi responsabilidad será la que me darán los barceloneses. He dado este paso por razones muy personales. Para mí es una suerte en la vida poder cambiar de horizonte, de ciudad. Y lo he podido hacer porque tenía Barcelona. Estoy muy feliz tanto a nivel personal como a nivel político. Y poder ser candidato a alcalde de Barcelona es increíble después de todo lo que he hecho. Es un cambio de vida. A mis 56 años no creo que cambie otra vez de país. Aquí están mis raíces. He pensado este proyecto como un proyecto de vida. Haber venido solo por la alcaldía o la candidatura sería absurdo. Pero ahora estoy comprometido con este proceso y quiero ganar.

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