El grupo municipal de ERC resiste la presión y ha anunciado que no respaldará la unión del Trambesòs (en la imagen) y el Trambaix / HUGO FERNÁNDEZ
El grupo municipal de ERC resiste la presión y ha anunciado que no respaldará la unión del Trambesòs (en la imagen) y el Trambaix / HUGO FERNÁNDEZ

ERC no firmará un cheque en blanco con el tranvía de la Diagonal

Los republicanos exigen un modelo de gestión que revierta los beneficios en el transporte publico

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La alcaldesa Ada Colau ya puede irse despidiéndose del tranvía de la Diagonal por muchos viajes reivindicativos que organicen sus plataformas afines el día antes del pleno municipal que va a tumbar el proyecto . Si alguien tenía dudas y confiaba en que metiendo presión (hasta desde seis municipios a la vez) el grupo municipal de ERC en el Ayuntamiento de Barcelona iba a ceder al pressing y a votar a favor de la unión de líneas, que abandone toda esperanza. En un comunicado, la formación republicana barcelonesa -con el respaldo de las agrupaciones de los otros ocho municipios por los que pasan las dos líneas del tranvía- ha ratificado que dirá NO al tranvía de la Diagonal mientras no exista un convenio firme que garantice que los beneficios de la unión de Trambaix y Trambesòs “se reinvertirán directamente en el sistema de transporte público”.

ERC considera que el protocolo de intenciones sobre el tranvía de la Diagonal que Colau va a elevar al plenario “no ofrece ninguna garantía en cuanto a las condiciones referen al modelo de gestión y explotación”. Por lo tanto, el grupo municipal republicano no votará a favor de la unión de los tranvías hasta que no haya un convenio rubricado por la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) que, de verdad, “haga efectivo un nuevo modelo de gestión”.

El comunicado de ERC incide en que los grupos municipales de los nueve municipios por los que circula el Trambaix y el Trambesòs “siempre se han mostrado favorables a la unión de las redes de tranvía por la avenida Diagonal de Barcelona”. Pero puntualiza que no están a favor de que se haga a cualquier precio, porque "la actual propuesta a quien beneficia es a TRAM", la compañía que gestiona las actuales líneas y también debería gestionar la unión por la Diagonal. Así, los republicanos han destacado que una inversión de la magnitud que plantea Colau para el tranvía “realizada con recursos públicos, tiene que revertir directamente en el sistema de transporte público y no tiene que generar beneficios adicionales a un operador privado”.

La formación que lidera Alfred Bosch ha asumido que la unión de los tranvías por la Diagonal está prevista en el Plan Director de Infraestructuras redactado por la ATM en 2004, pero ha añadido que hay otras inversiones “que permitirían incrementar los trayectos y la demanda de transporte público colectivo”. Entre ellas se encuentran  la mejora de las líneas de cercanías, la ampliación de la L1 del metro entre Santa Coloma y Badalona, la ampliación de la L2 hasta el parque logístico del Baix Llobregat (y la consiguiente conexión con el aeropuerto), la ampliación de la L3 hasta Trinitat Vella y hasta Sant Feliu de Llobregat, el enlace entre La Pau y La Sagrera con la L4, la finalización de las líneas L9 y L10 en su tramo central o la prolongación de la línea Llobregat-Anoia de los Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) -conocida popularmente como el metro del Baix Llobregat o el carrilet- entre las estaciones de plaza España y Gràcia.

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