El concejal del PSC Jaume Collboni ha exigido este jueves a la alcaldesa Ada Colau que no ceda el Palau Sant Jordi a Vox para la celebración de un acto preelectoral el próximo 30 de marzo. Según el alcaldable socialista, "un partido de ultraderecha que fomenta el odio no puede utilizar un espacio municipal como el Palau Sant Jordi".

La intención de Vox es celebrar un acto de campaña en Barcelona como el que tuvo lugar el pasado octubre en el pabellón de Vistalegre de Madrid, en el que se llegaron a congregar unas 9.000 personas. En declaraciones a Metrópoli Abierta hace unos días, el portavoz de Vox y odontólogo, Ignacio Garriga, dijo que no les asusta enfrentarse al Sant Jordi, con una cabida de 17.000 asistentes. "Vamos a hacer un Vistalegre 2", dijo.

PROTOCOLO DE CESIÓN

El PSC presentará la próxima semana en la Comisión de Presidencia una propuesta para que el Ayuntamiento de Barcelona tenga un protocolo de cesión de los equipamientos municipales para evitar que se ceda a colectivos o partidos que fomentan el odio y van contra "las personas migradas, mujeres o gente LGTBI".

Para Collboni, los principios democráticos y de libertad de expresión tienen que ser los que rijan la cesión de un edificio público, "pero también se tiene que dar respeto a la diferencia y a la pluralidad". En el caso del acto de Vox, el edil tiene claro que el gobierno municipal no puede autorizar el mitin.