La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, prohibirá a partir de mañana a todos los concejales de su gobierno municipal coger el puente aéreo, entre otras conexiones por aire. La alcaldesa vetará los trayectos de menos de 1.000 kilómetros en avión si hay alternativa ferroviaria.

Esta media afectará a los ediles tanto de Barcelona en Comú (BComú), como a los del PSC. Y también a los cargos de empresas municipales e incluso a los organismos autónomos.

PASAJEROS AL TREN

Según ha informado este martes el Ayuntamiento de Barcelona, el Ejecutivo local se compromete a que los miembros del gobierno y personal municipal "descarten los vuelos de menos de 1.000 kilómetros cuando dispongan de alternativas ferroviarias inferiores a 7 horas".

Esta decisión afecta directamente el puente aéreo entre Madrid y Barcelona operado por Iberia y Vueling, ya que la alternativa en Alta Velocidad Española (AVE) ronda las tres horas. La medida entrará en vigor mañana miércoles, cuando el gobierno local declare la "emergencia climática", que incluye una batería de propuestas de corte verde para combatir el calentamiento global.

¿OBLIGACIÓN O RECOMENDACIÓN?

Según han indicado los concejales de Emergencia Climática y Transición Ecológica, Eloi Badia, y la segunda teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz, el veto a los viajes aéreos de menos de 1.000 kilómetros al equipo de gobierno municipal, empresas dependientes del Ayuntamiento y las agencias que penden de esta institución es una "propuesta consensuada" en el seno del Ejecutivo local.

No obstante, fuentes socialistas han introducido algún matiz a la propuesta de "eliminación de vuelos cortos" que plantea BComú. Han recordado que la mayoría de viajes a Madrid que realizan los concejales en su agenda oficial ya tienen lugar en AVE, por lo que el impacto de la medida no será notable. Por otro lado, han matizado que la iniciativa es más una recomendación que una prohibición de usar el transporte aéreo.

CONTAMINACIÓN DEL PUERTO Y AEROPUERTO

Sanz ha animado a otras administraciones y empresas a sumarse: "Donde hay un vuelo que contamina y un tren que no contamina, escogeremos la segunda opción", y ha recordado que este miércoles se decretará la emergencia climática en la ciudad.

El global de la actividad vinculada al Puerto y al Aeropuerto genera un total de 12,9 toneladas anuales de CO2, cuatro veces las emisiones totales de CO2 emitidas por la ciudad de Barcelona, ha explicado.

Respecto a los contaminantes en el aire, el Puerto es responsable del 7,6% de los óxidos de nitrógeno (NOx) y de entre el 9 y el 12% de las partículas en suspensión (PM) que se respiran en la ciudad.

contaminacion aeropuerto
Niveles de contaminación del Puerto y Aeropuerto / AJUNTAMENT DE BARCELONA

MÁS ELECTRIFICACIÓN

En este sentido, el Ayuntamiento propone eliminar los vuelos cortos con alternativas ferroviarias, eliminar las exenciones al queroseno, avanzar en la electrificación del Puerto y del Aeropuerto, e impulsar la generación de renovables.

Las demandas se harán a través de la mesa de emergencia climática, donde están presentes el Puerto, el Aeropuerto, el Estado y la Generalitat, entre otros, y también a partir de los espacios de diálogo y coordinación existentes.

En relación al Aeropuerto, que genera 7,6 millones de toneladas de CO2 al año, pide electrificar las flotas de tierra, instalar más de 400.000 metros cuadrados de paneles solares y potenciar su conexión con la ciudad a través del transporte público.

EXIGENCIAS AL PUERTO

Para el Puerto, que emite 5,3 toneladas de CO2 anuales, el Ayuntamiento propone una fiscalidad ambiental que penalice los barcos más contaminantes, impulsar la electrificación de barcos, empresas y actividad propia e instalar paneles solares.

Además, quiere reducir el número de barcos y cruceros que hacen escala en la ciudad, en una apuesta por un modelo de Puerto Base, y que se sumaría a una reducción de terminales, y a una mejora de los accesos ferroviarios al Puerto.

Eloi Badia y Janet Sanz han coincidido en que ambas infraestructuras deben elaborar planes para reducir las emisiones para incluirlos en sus planes directores presentes y futuros.