Barcelona en Comú, partido liderado por la alcaldesa Ada Colau no logró aprobar ni unas cuentas entre 2015 y 2019, los cuatro años de su primer mandato. Desde el partido prorrogaron dos presupuestos y aprobaron otros dos, pero por moción de confianza.

Ahora el grupo municipal está bajo presión por las tensiones de tesorería derivadas de la última decisión tomada, la reproducción del último cálculo de ingresos y gastos para 2019. Desde la oposición apuntan que “se trata de tensiones entre áreas de las instituciones por el presupuesto del año en curso porqué el presupuesto está prorrogado y no cubre todo el gastas las inversiones y gastos que reclaman los distintos departamentos”, según avanza Crónica Global.

PRESUPUESTO PRORROGADO

Las tensiones habrían llegado con la toma de posesión de la concejal de Hacienda, Montserrat Ballarín, pero no han sido ni mucho menos generadas por ella, que acaba de asumir el cargo. Las tensiones actualmente son atribuibles a los de BComú, que no lograron reunir apoyo para aprobar las cuentas en diciembre de 2018.

Desde el Ayuntamiento de la ciudad apuntan que el ejecutivo local “sigue igual, con el presupuesto prorrogado” y que es así desde diciembre de 2018, cuando el gobierno local liderado por Colau no convocó la comisión extraordinaria que debía haber reunido a los grupos municipales para aprobar el expediente de las cuentas de 2019.

140 MILLONES DE EUROS

A lo largo de este año Barcelona en Comú podría haber tratado de buscar consenso y aprobar unas nuevas cuentas, pero con la celebración de las elecciones del 26 de mayo no se pudo lograr.

Gerardo Pisarello, por su parte, presentó una propuesta de presupuestos municipales que contemplaba una partida de 140 millones de euros que dependía de a aprobación de las cuentas del Estado y de la Generalitat. Por contra, la partido no vio la luz porque ambas administraciones prorrogaron también sus cuentas.