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Si quieres vencer a tu enemigo has de conocerlo bien. Esta máxima, que tiene sus raíces en la filosofía de la antigua China, es la que sigue el Ayuntamiento de Barcelona respecto a uno de los enemigos del equipo de gobierno de los comunes: el turismo. Esta actividad, que es la principal fuente de ingresos de la ciudad, ha intentado ser combatida por la alcaldesa, Ada Colau, y sus principales colaboradores, durante toda la legislatura anterior. Según el Ayuntamiento, lo que se ha pretendido es regular el sector, aunque las trabas puestas al sector y la filosofía con que se abordaron las reformas estructurales del mismo terminaron manchando la imagen de Barcelona en el mundo.

El control de establecimientos hoteleros de lujo (que atraen turismo de alto poder adquisitivo), la paralización del plan de hoteles y otras medidas contra el descontrol del turismo terminaron pasando factura al equipo municipal, que se vio desbordado por los problemas derivados de las decisiones municipales tomadas por un equipo novato y falto de visión de futuro.

En realidad, la visión crítica del turismo de Colau y su equipo tiene más de voluntarismo ideológico que de gestión administrativa del sector. Los comunes son contrarios al turismo en sí por muchas razones, algunas más justificadas que otras. Pero de lo que no cabe duda es de que los problemas surgidos durante la pasada legislatura con los diversos gremios de la ciudad tiene mucho que ver con el desconocimiento de la economía de escala y la propia gestión de la res pública.

HACIA UNA “GESTIÓN TRANSVERSAL”

Desde hace un tiempo, no obstante, el posicionamiento del Ayuntamiento sobre este tema se suavizó y se volvió más pragmático. Los responsables municipales se percataron de que no sólo de ideología vive la maquinaria comercial urbana. Ahora, el consistorio contratará a una empresa para realizar una encuesta sobre los visitantes de la ciudad y conocer sus gustos y preferencias.

“La importancia del turismo en nuestra ciudad requiere de una gestión transversal, para lo que es necesario un conocimiento estadístico de la actividad turística en Barcelona. La realización de esta encuesta permite conocer en profundidad el perfil y hábitos turísticos de los visitantes de Barcelona, tanto los alojados en hoteles como aquéllos que se alojan en otro tipo de establecimiento turístico”, dice un informe del consistorio.

CASI 10.000 ENTREVISTAS

La intención es realizar un extenso trabajo de campo con 9.825 encuestas personalizadas tanto en Barcelona ciudad como en el resto de la provincia cuyo objetivo es “conocer el perfil, hábitos y opinión de los turistas que visiten Barcelona”. Los entrevistados serán turistas mayores de 18 años que pernocten en Barcelona o su provincia entre 1 y 28 noches. En la selección no se incluirán a los visitantes de los cruceros o que tengan segunda residencia aquí.

Turistas paseando por la calle de Ferran / HUGO FERNÁNDEZ
Turistas paseando por la calle Ferran

Los lugares de selección de los encuestados son hoteles de 4 y 5 estrellas, los puntos de entrada y salida (aeropuerto de El Prat, Puerto y estaciones de tren), ferias y congresos (Fira-Montjuïc, Fira-Hospitalet, CCIB y Palau de Congressos de Catalunya) y puntos de interés de la ciudad con afluencia de turistas. Los criterios para la selección de los turistas los fija el Observatorio del Turismo. No se podrá, por ejemplo, realizar más de una entrevista por familia o grupo de turistas para no viciar los resultados.

HASTA FINAL DE AÑO

La encuesta se realizará hasta el próximo 31 de diciembre con un equipo de una decena de encuestadores, además de dos supervisores de campo y otros dos codificadores.

Este trabajo de campo se encuadra en un convenio firmado entre el Ayuntamiento de Barcelona, la Diputación y el Consorcio Turismo de Barcelona en enero de este año. El contrato fue licitado por la primera de estas instituciones en marzo pasado y adjudicado el 15 de junio por un monto total de 139.423 euros. La empresa adjudicataria es Instituto Apolda. Al concurso se habían presentado también las firmas Institut DYM y Gesop, ambas de reconocido prestigio en el sector de las encuestas. Una cuarta firma fue descartada al no presentar toda la documentación requerida. La de Instituto Apolda fue la oferta económica más ventajosa de las tres presentadas finalmente.

Esta empresa es una consultora de investigación de mercados dirigida por Carlos Becker que ofrece soluciones personalizadas y a la medida de sus clientes, con modelos propios de investigación y coordinación internacional. Con los resultados de la encuesta que esta compañía tamice, el Ayuntamiento tendrá una interesante herramienta para tomar decisiones a la hora de adaptar las infraestructuras y los servicios urbanos de Barcelona a las preferencias de los visitantes.