El catedrático de Ciencia Política, Joan Subirats, ha sido nombrado nuevo comisionado de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona. Subirats es uno de los mentores de Ada Colau, y uno de los impulsores de la plataforma ciudadana Guanyem, que a la postre se convirtió en Barcelona en Comú, el partido que encabeza la alcaldesa.

Por su parte, la área económica la encabezará ahora Lluís Gómez, hasta ahora director de la feria Smart City Expo, que ha sido nombrado comisionado de Promoción Económica, Empresa e Innovación.

Ambos profesionales encabezan los departamentos que hasta esta semana dependían del socialista Jaume Collboni, ahora fuera del gobierno tras la ruptura entre Barcelona en Comú y PSC, y pasan a depender de las tinencias de alcaldia que dirigen Jaume Asens (Cultura) y Gerardo Pisarello (Economía), respectivamente.

Columnista en varios medios de comunicación e ideólogo de los 'comuns', Subirats está especializado en políticas públicas y en la gobernanza de las instituciones. También es investigador y fundador del Institut de Govern i Polítiques Públiques de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Subirats ha destacado su intención de seguir los proyectos impulsados por Berta Sureda y Collboni, sus antecesores en el cargo, y combinar los aspectos más cosmopolitas de la cultura con la cohesión social.  

EXPERTO EN 'SMARTS CITIES'

Gómez tiene tanto experiencia en el mundo empresarial como en la administración local. De hecho, ya estuvo en nómina del Ayuntamiento en tiempos del alcalde Jordi Hereu, cuando fue director de Sectores Estratégicos, y como experto ha organizado eventos sobre smarts cities en Medellín, Shangái, Tel-Aviv y Brasilia.

Gómez ha reconocido que llega al cargo en un momento "difícil”, por las reticencias del Congreso de Móviles a seguir en Barcelona por el clima de inestabilidad política. Pero se ha mostrado optimista: "No hemos perdido la batalla. Nuestra marca tiene que seguir siendo nuestra principal fuerza para atraer empresas e inversiones". 

Con estos cambios, al que hay que añadir el nombramiento de Marta Carranza como comisionada de Deportes, la alcaldesa cierra la remodelación del gobierno municipal tras la ruptura con el PSC. Tras la marcha de Collboni, Colau ha quedado con 11 concejales y vuelve a gobernar en solitario, como ya hizo durante el primer año de mandato. La ruptura con el PSC se produjo el pasado domingo, cuando las bases de Barcelona en Comú votaron por el divorcio por el apoyo socialista a la aplicación del artículo 155.

Colau ha asegurado que estas áreas no sólo quedan cubiertas con los comisionados --cargos no electos que elige el ejecutivo-- sino que se aprovecha "una pequeña crisis" (así ha definido Colau la ruptura con el PSC) para dar un impulso a ámbitos que considera estratégicos y desde los que darán continuidad a proyectos impulsados durante su pacto con los socialistas, porque no hacen partidismo, sino que trabajan para mejorar la ciudad. Hace unos días, Collboni consideró un "menosprecio" dejar estar áreas en manos de comisionados en lugar de ediles electos.

ASENS, A SARRIÀ

El gobierno de Colau ha quedado ahora dividido en cuatro grandes áreas. Una, la principal, es la económica, que comanda la mano derecha de la alcaldesa, Gerardo Pisarello. La concejala de ICV, Laia Ortiz, está al frente del macrodepartamento de servicios sociales; Jaume Asensencabeza la área de Derechos de la Ciudadanía, Cultura, Participación y Transparencia, y Janet Sanz dirige Urbanismo, Ecología y Movilidad.

Una de las consecuencias más visibles de la ruptura con el PSC ha sido que los concejales de Barcelona en Comú se han tenido que hacer cargo de los distritos que dirigía el PSC. Así, Pisarello es ahora concejal del Eixample; Ortiz vuelve a Sant Andreu, y la nota curiosa y morbosa la pone Asens, un activista de corte independentista, como máximo responsable del distrito más burgués: Sarrià-Sant Gervasi.