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La desbandada de concejales de Barcelona en Comú parece no tener fin. De los 10 regidores que acompañan a Ada Colau actualmente en el consistorio, tres ya han confirmado que no repetirán. Se trata del primer teniente y la segunda teniente de alcaldía, Gerardo Pisarello y Laia Oritz, y del titular del distrito de Sant Martí, Josep Maria Montaner. A estos nombres se podría sumar el de Gala Pin, que medita dejar el Ayuntamiento y no repetir en las listas de los comuns.

La regidora de Ciutat Vella ha dicho que se está pensando si debe continuar. "Quiero que este gobierno continúe. En mi caso, estoy pensando si debo seguir. No he llegado a la política institucional para quedarme a vivir en ella. También quiero reflexionar si mi aportación a la ciudad es más eficaz desde aquí o desde otro lugar", ha subrayado en una entrevista en Vilaweb. Pin asegura que todavía no ha tomado ninguna decisión.

MOTIVOS FAMILIARES

Este domingo, Ortiz hizo oficial su salida del gobierno de Colau. Aguantará hasta final de mandato, pero no irá en las próxima lista de Barcelona en Comú al Ayuntamiento. La regidora alega motivos familiares, pero su nombre llevaba semanas sonando como una de las personas que caería de la lista por tensiones y diferencias con Colau, apuntan fuentes municipales.

Pisarello abandonará el Ayuntamiento con el objetivo de presentarse a las elecciones europeas. La noticia corría por los pasillos municipales desde hacía meses, aunque se oficializó por Navidad. Los desplantes y enfrentamientos con la oposición y con importantes empresarios -como el jefe del Mobile John Hoffman- y su ineficaz gestión municipal -en cuatro años no ha sido capaz de aprobar ni un solo presupuesto por la vía ordinaria- lo han condenado. 

LEJOS DE LOS PISOS PROMETIDOS

Otro que se va es Montaner. El regidor de Vivienda y de Sant Martí  asegura que abandona el barco para dar paso a gente más joven. "Estoy cansado. Tengo una cierta edad y me he dejado la vida en este trabajo", confesó Montaner. Su intención es dar paso a "gente mucho más joven y bien preparada, que lo hará mejor". Montaner acabará el mandato habiendo incorporado 1.500 pisos para entrar a vivir al parque público de la ciudad. Unas 800 casas serán de nueva edificación y otras 700 se comprarán. La cifra, aunque valiosa, está muy lejos de las 8.000 que prometieron los comuns en la campaña electoral.