El edil de Presidencia, Agua y Energía, Eloi Badia –uno de los máximos responsables políticos del derrumbe de 144 nichos en el cementerio de Montjuïc en septiembre de 2017– ha presentado un protocolo de emergencia ante futuros hundimientos en cementerios que olvida la atención específica a los familiares.

Esta omisión ha suscitado malestar entre la oposición municipal, tal como ha avanzado Crónica Global. "Se le pidió que se incluyera atención a los familiares de futuros hundimientos, que se cuidara el trato humano, pues no se había contemplado", han indicado fuentes de Ciudadanos (Cs). "El trato a las personas en situaciones así debe ser especialmente sensible, pues se trata de sus familiares inhumados", ha agregado la misma fuente del partido naranja.

Otras fuentes municipales califican el plan de "chapuza". Según ediles del consistorio que participaron en la reunión del consejo de administración de Cementiris, el plan de actuación "es un apaño que se ha redactado con el fin de contentar a los partidos que no damos apoyo al gobierno".

Preguntado por la cuestión, una portavoz de Cementiris ha indicado que la hoja de ruta "es un documento interno que no se publicitará". El aviso hace referencia a "emergencias y fuerzas de seguridad, y ya está operativo". Según ha confirmado a Crónica Global esta fuente “sí que está contemplada una atención especial a las familias por posibles derrumbes”, contradiciendo así a la oposición.

El derrumbe de Montjuïc ha puesto en tela de juicio la gestión de los cementerios. El derrumbe de 144 nichos, el pasado 15 de septiembre, puede comportar graves consecuencias legales, tanto económicas como penales, a la empresa municipal. Acorralados, Eloi Badia y Jordi Valmaña, presidente y director general de Cementiris, ofrecen una compensación a las familias afectadas para cerrar la mayor crisis de su historia. La respuesta ha sido negativa.

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