Situación surrealista y delirante este viernes en el pleno municipal de Barcelona. El día que se tenía que debatir y votar la unión del tranvía por la Diagonal, Ada Colau ha decidido retirar el punto del orden del día. Los comuns no contaban con los apoyos necesarios para aprobar el proyecto del tranvía y Colau se ha excusado en que no quería "escenificar peleas" con ERC ante la situación de "excepcionalidad política" por las citaciones a 13 líderes independentistas ante el Tribunal Supremo. El juez del Tribunal Supremo, Pablo Llanera, finalmente, ha dictado prisión preventiva sin fianza para Jordi Turull, Josep Rull, Raül Romeva, Carme Forcadell y Dolors Bassa

El PDeCAT ha propuesto a Colau suspender todo el pleno si el motivo era la situación política y judicial, a lo que Colau se ha negado. Cuando el partido de Xavier Trias, entre otros, ha anunciado que no presentaría más proposiciones y que se retiraba, la primera edil de la ciudad ha echado marcha atrás y ha cancelado la sesión plenaria. 

El pleno ha comenzado con la presentación del informe de la síndica de greuges de Barcelona, pero ha estado marcado en todo momento por el anuncio de la secretaria general de ERC, Marta Rovira, que no comparecía ante el Tribunal Supremo y se iba al extranjero, y el proceso por un delito de rebelión de 13 líderes independentistas, entre ellos el candidato a la presidencia de la Generalitat, Jordi Turull.

Cuando ha llegado el momento de debatir la conexión del tranvía por la Diagonal, Colau ha dicho que retiraba el punto del orden del día porque no quería "escenificar peleas con ERC". Los republicanos tenían la llave para aprobar o finiquitar el proyecto del tranvía y ya habían comunicado que votarían en contra. Colau no estaba dispuesta a que se visualizara esa derrota y ha decidido retirar el punto. El pleno se celebrará el 10 de abril (y también se tratará el tema de la multiconsulta). Colau ha ganado más de dos semanas para intentar alcanzar un acuerdo con ERC.  

ERC, EN CONTRA

La decisión ha sido muy criticada por la mayoría de grupos. El líder del PDeCAT, Xavier Trias, ha dicho a Colau que si retiraba ese punto por la situación política y judicial, lo mejor era suspender todo el pleno, a lo que Colau se ha opuesto en un primer momento. Incluso ERC, el partido con que la alcaldesa no quería escenificar peleas, no compartía la decisión. "No estamos aquí para pelearnos sino para que cada uno defienda sus puntos de vista", ha subrayado el concejal republicano, Alfred Bosch.

El pleno ha continuado, pero al poco rato, tanto el PDeCAT como el regidor no adscrito, Gerard Ardanuy, han anunciado que se retiraban y que no presentarían ninguna propuesta más. Ante esta situación totalmente anómala y presionada por la decisión del grupo de Trias, Colau ha decidido suspender la sesion plenaria alegando "la situación excepcional que estamos viviendo" y ha propuesto retomarlo otro día. "He visto a todo un grupo municipal llorando, a muchas personas angustiadas y a muchos partidos diciendo que retiraban sus puntos y pidiendo que se suspendiera el pleno", ha añadido la alcaldesa.

Los partidos constitucionalistas, Ciutadans, PSC y PP, se han mostrado muy críticos con la decisión de Colau. El edil popular, Alberto Fernández, ha calificado la suspensión del pleno de "un particular golpe de estado municipal” y ha acusado a la primera regidora de la ciudad de "alinearse con el independentismo y de favorecer la confrontación".

Según el socialista Jaume Collboni, la cancelación del pleno "es una falta de respeto a la institución, a los regidores, a las entidades y a los ciudadanos". Y Carina Mejías de Ciutadans ha dicho que la situación "es un nuevo ejemplo de utilizar el Ayuntamiento como caja de resonancia del independentismo. Una instrumentalización política intolerable".