Fotomontaje de Ada Colau y la fiebre constructora del Ayuntamiento de Barcelona / METRÓPOLI ABIERTA

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Información municipal

Fiebre constructora del Ayuntamiento en plena pandemia

Colau da luz verde a una obra que había anunciado a bombo y platillo en 2018: la mejora del dique del recer

4 mayo, 2020 00:00

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Obras y más obras. La crisis sanitaria y el confinamiento no hacen mella en la fiebre constructora en la que entró el Ayuntamiento de Barcelona desde hace un par de años. Tras varios ejercicios sin obras (o con las mínimas), las calles de la capital catalana comenzaron a levantarse y las máquinas invadieron los espacios urbanos. Esa actividad continúa en la actualidad, pese al estado de alarma decretado el pasado 13 de marzo por el Gobierno central. De hecho, los proyectos pendientes, que se tomaron sucesivamente las pasadas semanas, fueron llevados a la Comisión de Gobierno del Ayuntamiento del pasado 9 de abril.

Una de las obras que se iniciarán en breve será la mejora del dique del recer, en el Port Olímpic. Era una asignatura pendiente de la alcaldesa, Ada Colau, que en diciembre del 2018, meses antes de las elecciones, anunció a bombo y platillo, que iba a comenzar las obras en esa infraestructura. En aquel momento, Colau aseguraba que destinaría 10,63 millones de euros para paliar los problemas de vertimiento de agua que padece el dique. Es más, ponía fechas: “Está previsto que las comiencen en la primera mitad de 2019 y se ejecuten a lo largo de dos años, aprovechando las épocas con buenas condiciones del mar –normalmente, de abril a septiembre–“.

A comienzos del 2018, la alcaldesa tenía ya el documento del plan director estratégico del Port Olímpic que preveía esta obra como una de las más importantes. La hoja de ruta, fechada en febrero de aquel año, preveía transformar el ámbito del Port Olímpic “en un auténtico espacio ciudadano dedicado al mar, que recupere el uso vecinal y se integre en la ciudad”. La inversión total de la zona era de 39 millones que "se autofinanciarán con la gestión de ingresos de la comercialización de locales y amarres".

RECORTES EN DINERO Y TIEMPO

Pasó el tiempo y no ha sido hasta este mes de abril cuando se ha hecho la dotación de 10,5 millones de euros (130.000 euros menos de los que había anunciado en 2018) para las obras por parte del consejo de administración de Bimsa, que es la empresa municipal de la que dependen las obras públicas. Además, las obras durarán sólo 18 meses, en vez de los dos años que se preveían inicialmente.

Bimsa también destinará casi 7,2 millones de euros a otra obra cuya licitación comienza ahora: la mejora del drenaje de las calles Girona, Milà i fontsanals y Bailèn, entre la Avenida Diagonal y Travessera de Gràcia. Este proyecto tendrá una duración de sólo 14 meses. También ha sacado a concurso la remodelación de la Avenida Meridiana entre las calles Mallorca y Navas de Tolosa, en los distritos de Sant Martí y Sant Andreu. Con un presupuesto de casi 6,4 millones de euros, esta remodelación será similar a la que ya se acometió en la zona sur de la Avenida Meridiana.

REURBANIZACIÓN EN CIUTAT MERIDIANA

La empresa pública ha adjudicado también a la compañía Rogasa Construcciones y Contratas SAU otro proyecto relativo a la reurbanización del antiguo campo de fútbol de Ciutat Meridiana, en el distrito de Nou Barris. En este caso, el contrato asciende a 2,4 millones de euros y la duración será de 11 meses. De las arcas municipales saldrán también casi 721.000 euros para el proyecto ejecutivo y estudio de seguridad y salud para la sustitución del césped artificial del campo de fútbol del Carmel, en la calle Can Xirot del distrito de Horta-Guinardó.

También se adjudicó a la compañía M&J Grúas las obras de reforma y adecuación de un local para los servicios de intervención social en la calle Casp, en el distrito del Eixample, con un costo para las arcas públicas de 1.059.000 euros y una duración de 8 meses.

GASTOS EXTRA

El Ayuntamiento también ha aprobado la construcción de un centro de atención integral en los jardines Cal Sèbio, en el barrio de la Marina del Port (distrito de Sants-Montjuïc) por 4,1 millones de euros. El 16 de abril, la comisión de gobierno aprobó también la revisión de la construcción de la biblioteca y la sede del distrito en Sarrià-Sant Gervasi, que había sido adjudicada en 2018 por 14,1 millones. La revisión supone un gasto extra de más de 678.000 euros, lo que representa un desvío en el presupuesto del 4,82%. En el mismo distrito, la urbanización de la calle Menor supondrá un desembolso de más de 503.000 euros.

A finales de marzo, la comisión de Gobierno levantó la suspensión de la tramitación del proyecto ejecutivo de la segunda fase de la reurbanización de los interiores de Trinitat Nova, que se había paralizado el pasado mes de diciembre de 2019. Esta obra tiene un presupuesto de 6,1 millones de euros y la fase 2 supone un gasto de más de 286.000 euros. La crisis sanitaria (y la económica que le sucede) tienen, pues, su contrapartida en la Administración local con el incremento del gasto público.