Jacinto, un vecino de Barcelona de 92 años, está a punto de ser desahuciado por el retraso en el pago de algunas mensualidades. Según apunta el mismo inquilino, nunca las ha dejado de abonar pero sí lo ha hecho con demora. El hombre tiene un 75% de discapacidad y un grado dos de dependencia acreditado por la Generalitat.

Varias decenas de activistas y vecinos del barrio donde reside, en el Clot, evitaron hace dos semanas su desalojo, sentándose delante de la puerta y haciendo resistencia pacífica ante los Mossos d’Esquadra.

“FRENAR EL DESALOJO”

Fuentes de la policía informaron a Efe de que el desalojo quedaba suspendido, por el momento, al no ser posible sacar a una de las personas que se encontraban delante de la puerta de la casa del anciano. Por contra, el Observatorio de la Vivienda y el Turismo del Clot-Camp de l’Arpa, indicó en varios tuits que la ejecución judicial del desahucio se posponía hasta el 11 de febrero debido al estado de salud del inquilino.

Su caso ha llegado hasta la oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, que ha emitido un primer documento exigiendo que se frene el desalojo judicial programado para este martes. En la carta se tiene en cuenta la situación de discapacidad y solicitan “suspender el desahucio de la vivienda que actualmente ocupa, mientras la comunicación está siendo considerada por el Comité”.

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