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Refugios climáticos para disminuir el impacto de las altas temperaturas del verano. El Ayuntamiento de Barcelona ha seleccionado 10 escuelas –una por cada distrito– que se convertirán en espacios abiertos al público para combatir el calor. La iniciativa ha sido posible gracias a la inversión de la Unión Europea –a través de su programa FEDER– que ha aportado cuatro de los cinco millones de euros de presupuesto para desarrollarlo entre 2019 y 2022.   

Este proyecto integra medidas "azules" como la incorporación de puntos de agua en los patios, medidas "verdes" como la creación de espacios de sombra y "medidas grises" como intervenciones sobre los edificios para mejorar el aislamiento o generar energía.

INDICIDENCIA EN LA SALUD Y EL RENDIMIENTO ESCOLAR

Además, los niños que estén en las escuelas participarán en dinámicas pedagógicas sobre el clima, al tiempo que varios equipos científicos evaluarán los resultados del proyecto respecto de la salud y el rendimiento escolar.

Los últimos informes municipales sobre cambio climático señalan que Barcelona registrará hasta 2100 un aumento de las temperaturas de entre 1,7 y 3 grados y un descenso de lluvia de entre el 14 y el 26 por ciento, con episodios de precipitaciones concentradas en una sola zona.

Los diez centros seleccionados entre los 45 presentados son "Cervantes", en Ciutat Vella; "Els Llorers", en el Eixample; "Ramon Casas", en Sants-Montjuic; "Itaca", en las Corts; "Poeta Foix", en Sarrià-Sant Gervasi; "Rius i Taulet", en Gràcia; "Font d'en Fargues", en Horta-Guinardó; "Antaviana", en Nou Barris; "Can Fabra", en Sant Andreu; y "Poblenou", en Sant Martí. También se sumará la escuela "Vila Olímpica", impulsora de este proyecto junto con el consistorio.