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Malestar en el sector sanitario catalán a raíz de una denuncia por parte de independentistas radicales. Un grupo de personas se presentó el lunes ante el CAP Les Corts para quejarse de que una doctora se negara a atender en catalán a una paciente. Así lo han manifestado a través de un vídeo publicado por Moviment Identitari Català (MIC) en el que aparece Santiago Espot.

Según ha adelantado Crónica Global, exigen al departamento catalán de Salud “que rescinda el contrato a la doctora de urgencias” en cuestión que se ciñó al español durante la visita médica de una madre y una hija con discapacidad psíquica, que solo habla en catalán.

"UNA PUÑETERA COLONIA"

En el vídeo difundido a través de redes sociales en el que aparecen decenas de personas, Espot salta en defensa de Cataluña como buen patriota: “Esto es una puñetera colonia. Aquí una doctora, con el ánimo del colonizador, a menospreciarnos. No solo esta doctora". Y, en esta línea, considera que en Cataluña no se puede morir en catalán porque muchos ancianos catalanoparlantes oyen sus últimas palabras en castellano.

El caso lo hizo público Plataforma per la Llengua, que alertó el lunes de un incremento de casos de "discriminación lingüística a pacientes en centros de salud catalanes, que son sistemáticos y no se investigan". Según afirmó la entidad en un comunicado el lunes, una médico residente le dijo que no la podía atender en catalán, tras lo que ella hizo de traductora, y el Institut Català de la Salut (ICS) no ha respondido a su queja.

Por su parte, el presidente del Colegio de Médicos de Barcelona (COMB), Jaume Padrós, ha criticado la increpación de este grupo de personas al director del CAP de Les Corts: "Ya manifesté, en nombre del COMB, que este tipo de 'escraches' eran inadmisibles", y ha lamentado que se cree un falso conflicto. "Ni juicios paralelos ni somatenes. Si hay alguna queja, solo la paciente (o si tutor si fuera el caso) es la persona válida para vehicularla a través de un procedimiento garantista", ha defendido Padrós.

Según el medio digital, la profesional “continúa ejerciendo en el equipamiento y que no se ha iniciado procedimiento sancionador alguno contra ella pese al asedio independentista por redes sociales y con virulentas visitas al centro médico”. Además, fuentes sindicales insisten en que la doctora “es interina y viene de fuera”. Cabe recordar que está en su derecho de atender tanto en el lengua oficial como en la cooficial.