Cualquiera que haya paseado durante las fiestas de La Mercè se habrá dado cuenta de la cantidad de vendedores ambulantes que había en el centro. Y hay. Hace unos años, el sector del top manta se apropió de la zona subterránea (Metro y FCG) de plaza Catalunya, que a día de hoy parece un verdadero zoco. Más adelante se animaron a salir a la plaza. Pero la pelea con el turista estadounidense que tuvo lugar este verano, obligó a la Guàrdia Urbana a desalojar a los manteros que vendían enfrente del café Zurich.

Ahora han vuelto. No solo se ubican en la plaza, sino también en el tramo superior de Las Ramblas, justo al lado de la fuente de Canaletas, dificultando el paso de aquellos que no están interesados en comprar. Asimismo, algunos se colocan al final de La Rambla, donde las aceras se ensanchan y los turistas pueden mirar los productos sin tantos agobios. El escabroso escenario ha coprotagonizado los actos de La Mercè en el centro de la ciudad a lo largo del fin de semana.

LOS RESTAURADORES EXPULSAN A LOS MANTEROS

En verano, los manteros eligieron puntos estratégicos para vender sus productos a los turistas. Uno de ellos es el paseo de Joan de Borbó, el otro es el paseo de Colón. Entre ambos se encuentra el Palau de Mar donde, desde hace unos días, los restauradores están expulsando a los manteros. Lo hacen con mesas, sillas y jardineras instaladas frente a sus negocios. Es por eso que los vendedores de la zona se han visto obligados a moverse a otros lugares para vender sus productos. Véase Las Ramblas.

El top manta se ha convertido en una práctica ilegal que se encuentra en un callejón sin salida. El gobierno de Ada Colau cree que la solución a este problema ha de tener un acento social y no policial. A mediados de agosto, el sindicato SAPOL de la Guàrdia Urbana alertó de una complicidad entre el consistorio y los vendedores ambulantes. A día de hoy, los grupos municipales de la oposición siguen esperando las explicaciones pertinentes.

LOS COMERCIANTES, HARTOS

El Consejo de Gremios, entidad que representa a los gremios de comercio, servicios y turismo de Foment del Treball, está harto de la situación. Justo hace una semana anunciaron la creación de un plan de acciones del sector del comercio para que los negocios puedan actuar de forma "directa" contra el top manta.

El presidente del Consejo de Gremios, Miquel Donnay, aseguró estar asustado por la imagen internacional que se proyecta de la ciudad. Según él, "es la del top manta" y no la de "un comercio de proximidad y de calidad", lo cual deja "en riesgo" tanto al propio comercio de Barcelona como al turismo.