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Colapso en el cementerio de Montjuïc. El crematorio del camposanto no da abasto y los cadáveres se acumulan en las instalaciones municipales, aseguran fuentes del sector funerario a Metrópoli Abierta. Actualmente en Barcelona solo está en funcionamiento el crematorio de Montjuïc. Sin embargo, con la llegada del frío y el aumento de las defunciones, los cuatro hornos de Montjuïc no son suficientes para completar al momento todos los servicios de cremación.

El problema se ha manifestado de forma clara este viernes, con en torno al doble de cremaciones más.  Así lo reconoce el propio Ayuntamiento de Barcelona, titular del cementerio, a través de Cementiris de Barcelona. La media habitual de incineraraciones en invierno se sitúa entre 18 y 24 y este viernes "hubo una punta de 36", corroboran fuentes municipales. Las cremaciones previstas, sin familia, se han tenido que hacer fuera de los horarios laboraes para poder cubrir todos los sercios y dar cumplimiento a los requerimientos de las familias. Fuentes municipales aseguran que no se han producido ni quejas ni incidencias. 

Buena parte de la saturación de los crematorios de Montjuïc es debida a que el crematorio de Collserola, que era el más antiguo de España, está cerrado desde el pasado junio, apuntan desde el sector funerario. Ese mes, la Generalitat ordenó al Ayuntamiento de Barcelona, titular de la instalación, clausurar los tres hornos crematorios porque los filtros se quedaron obsoletos e incumplían la licencia ambiental. Siete meses después, Cementiris de Barcelona no ha llevado las obras necesarias y el crematorio sigue sin fecha de apertura.

MÁS HORAS DE SERVICIO

Fuentes del sector funerario afirman que las ceremonias de velatorio se realizan sin problemas en los distintos tanatorios, pero que se aconseja a las familias que no vayan al cementerio de Montjuïc hasta que sean avisados para evitar tener que esperarse. Siempre según las fuentes consultadas, a Cementiris de Barcelona no le ha quedado más remedio que aumentar las horas de servicio de los hornos para poder atender todas las muertes. El frío invernal de los últimos días ha provocado más fallecimientos, principalmente de gente mayor, por problemas respiratorios y la gripe.  

Desde el Ayuntamiento de Barcelona se asegura que tampoco es habitual que la mayor parte de las familias quieran estar presentes en el momento de la incineración, algo que sí se produjo este viernes. Este hecho ha dificultado avanzar los horarios, ya que se tiene que esperar a que los familiares lleguen al crematorio. Según las fuentes municipales, el horario asignado lo pone la funeraria en coordinación con Cementiris. La empresa pública no descarta tener que incinerar otra vez fuera de los horarios en caso de que haya de nuevo una demanda superior a la habitual.  

DESDE 1997

Según figura en la página web de Cementiris de Barcelona, el crematorio de Montjuïc fue inaugurado en 1997. Cuenta con cuatro hornos y dos plantas de filtros de dioxinas en un edificio de dos plantas. Las instalaciones también disponen de una sala con capacidad para 200 personas "para efectuar la ceremonia de despedida el mismo día que se realiza la incineración o en el momento de recoger las cenizas".

Una de las salas del crematorio de Montjuïc / CEMENTIRIS DE BARCELONA
Una de las salas del crematorio de Montjuïc / CEMENTIRIS DE BARCELONA

CASI 400 EUROS, LA CREMACIÓN

El grave problema en el cementerio de Montjuïc coincide con un aumento de las tasas municipales de cementerios. Actualmente, cuando una familia paga un sepelio ya puede ver desglosado y diferenciado en la factura el importe del servicio funerario -que en Barcelona ofrecen Serveis Funeraris de Barcelona y Áltima, en su mayor parte- y de Cementiris, en este caso de titularidad municipal. Este 2020, la cremación de un cadáver en Barcelona cuesta 398,16 euros (IVA incluido). El servicio se puede encarecer si se hace un desenferetramiento de zinc (54,64 euros, con IVA) o un tratamiento de cenizas (72,60 euros, con IVA).

Como ya explicó Metrópoli Abierta el pasado mes de mayo, las últimas licitaciones publicadas por Cementiris de Barcelona revelaron que la licencia ambiental del crematorio, en la que se incineran unos 4.000 cuerpos al año, también incumplía la norma vigente​. El principal problema era el descontrol en las emisiones de elementos contaminantes y la Generalitat impuso a Cementiris de Barcelona la instalación de un sistema automático de medición.

UNA VEINTENA DE INCINERACIONES

Con los años, las incineraciones han ido al alza en Barcelona. Según datos del pasado junio, ya hay más familias que optan por la cremación que por el entierro clásico, un 51% frente a un 49%. En la capital catalana se incineran cada año entre 7.000 u 8.000 cadáveres, lo que supone entre 19 y 22 cremaciones al día en el conjunto del año.