El 23 de enero de 2019, en Diagonal con Girona, un usuario del Bicing se llevó por delante a una mujer, de 64 años. La víctima bajó del bus, y tras cruzar el carril bici que hay pegado junto a la parada, fue arrollada por el ciclista. Ella tenía preferencia de paso, pero el hombre no frenó. Tampoco esperó a que llegara la Guardia Urbana. "Mientras otros ciudadanos la atendían, huyó", cuenta el hijo, David Puig.

Un año después, ya con 65 años, M. J. D., se encuentra incapacitada de por vida. La mujer no ha vuelto a su casa y vive asistida las 24 horas en la residencia Pere Virgili. "Está en el centro desde hace 10 meses. Fue trasladada allí desde el Clínic, donde fue operada tres veces, una a vida o muerte", añade Puig. Cuando fue arrollada por la bici, la mujer cayó y se golpeó la cabeza. El diagnóstico médico fue un traumatismo cranoencefálico. Lo que en un principio parecía un golpe sin importancia, derivó en una hemorragia en la cabeza.

VOLUNTARIA DE LA ONCE

M. J. D. tiene dos hijos, David y su hermana, pero la madre no los reconoce. La mujer tiene diabetes, pero ahora ella ya no puede gestionar su enfermedad. "Ha perdido la cabeza y necesita asistencia". En el momento del accidente, la víctima estaba jubilada y era voluntaria en la ONCE. "Cuando fue atropellada, venía de tomar un café con unas amigas". En su día a día, la madre de David sigue haciendo tres veces a la semana su diálisis. "Estaba en la lista de trasplantes de riñón. Ahora, la Generalitat la ha quitado. No aguantaría la operación".

El usuario del Bicing que atropelló a M. J. D. no ha sido localizado. En el accidente hubo tres testigos. David conoce a uno, el conductor del bus de TMB en el que viajaba su madre. "Dos confirmaron que era un Bicing, pero no pudieron ver el número de registro. La bici tampoco llevaba GPS. Era de las antiguas", relata Pedro Santamaria, el letrado que lleva el caso junto con Daniel Vosseler, titular del despacho. Todos los vehículos del servicio de municipal de alquiler de bicicletas llevan un número. Eso permite saber quien tiene en todo momento una bici.

Un ciclista circula correctamente por el carril bici de Diagonal / JORDI SUBIRANA
Un ciclista circula por el carril bici de Diagonal / JORDI SUBIRANA

LA INCAPACIDAD TOTAL, UN JUEZ

David se encuentra ahora en pleno proceso para conseguir la incapacidad total de su madre, que la tiene que dictar un juez. "El informe de enfermería del Clínic dice que su incapacidad es total". Cuando tenga la incapacidad y él sea el tutor legal de la madre, podrá interponer la demanda contra el Bicing. "Cautelarmente, ya es el tutor. Falta la resolución judicial", precisa Vosseler. El proceso es largo. Antes de declarar la incapacidad, en estos casos tienen que pasar unos meses para ver si la persona se recupera. Mi madre no se ha recuperado", dice David. 

La familia de M. J. D. ya ha tenido varias reuniones con responsables del Bicing y de la aseguradora. "Creemos que el Ayuntamiento reconocerá el accidente, pero hasta ahora las ofertas de indemnización que hemos recibido han sido a la baja". David explica que su madre pronto tendrá que dejar el centro público en el que se encuentra para ir a otra residencia, muy probablemente privada. "Los precios se moverán entre 2.700 o 3.000 euros. Hemos hablado con la aseguradora para que se haga cargo de la residencia a cuenta de la posterior indemnización, pero no ha querido".

ABANDONO DE LA VÍCTIMA

Según Santamaria, "el Ayuntamiento asume la responsabilidad. No han puesto palos a la rueda, pero tampoco nos han puesto una alfombra". El problema, destaca Vosseler, es la aseguradora. "Ha abandonado totalmente a la víctima. Lo hemos denunciado a la Fiscalía y a la Dirección General de Seguros. La situación nos obligará a iniciar un proceso judicial largo y costoso. Y eso cuando el atestado de la Guardia Urbana es inequívoco: la responsabilidad es del Bicing". 

Varios peatones cruzan el carril bici de Diagonal con Girona / JORDI SUBIRANA
Varios peatones cruzan el carril bici de Diagonal con Girona / JORDI SUBIRANA

Metrópoli Abierta ha estado este viernes en la zona del accidente. El accidente tuvo lugar en el lado mar. La parada del bus está a pocos metro del carril bici. Las bicis y los patinetes pasan a toda velocidad. Los usuarios del bus y los peatones cruzan el carril bici, en muchos casos sin mirar. Es obvio que es un punto peligroso, pero un año después del atropello, el Ayuntamiento no ha hecho ni una sola modificación en la zona.

"El director de Movilidad del Ayuntamiento, Manuel Valdés, me dijo que querían quitar los carriles bici de las aceras, pero muchos siguen ahí", dice David. El hijo de la víctima también opina que todas las bicis deberían llevar una matrícula o un número de registro y un seguro que cubra los daños en caso de accidente. "Pagar unos 40 o 50 euros al año por un seguro no tiene que ser ningún drama".

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