El propietario del bar Los Olivos de Malgrat de Mar (Barcelona), Manolo Fernández, se ha convertido en una de las figuras de los restauradores. No todos están de acuerdo con él, aunque sí goza de una gran simpatía entre los hosteleros de Barcelona. 

Fernández decidió saltarse las restricciones impuestas por la Generalitat a la hostelería, y ahora lo está pagando muy caro. El pequeño propietario asegura que el Govern quiere precintarle el local tras haberle puesto "dos multas de 30.000 euros cada una y cinco actas" por tener el bar abierto al público. No obstante, Fernández no da su brazo a torcer. Afirma que le compensan las sanciones "si puede alimentar a sus hijos", y también ha dejado claro que "no pagará multas injustas".

MANIFESTACIÓN DE LA HOSTELERÍA

Lo ha explicado este jueves durante una manifestación de los sectores de la hostelería y el ocio nocturno en Barcelona, donde se ha erigido como uno de los portavoces. La protesta ha arrancado a las 18.00 horas en la plaza Urquinaona para expresar su rechazo a las restricciones aplicadas por la Generalitat como consecuencia del aumento de contagios del Covid-19. En la misma han participado unos 100 trabajadores, la mayoría de ellos con mascarillas. 

Unos 100 trabajadores se concentran en plaza Urquinaona de Barcelona contra las restricciones por el Covid  / EUROPA PRESS - DAVID ZORRAKINO

GRITOS CONTRA EL GOBIERNO

Los manifestantes, a gritos de Gobierno dimisión y con carteles de Un gobierno que se sube el sueldo y un pueblo sin trabajar, se han desplazado por Via Laietana, cortando el tráfico a su paso.

A los pocos minutos han llegado a plaza Sant Jaume, donde se han concentrado, y con el megáfono han expresado su indignación a las puertas del Palau de la Generalitat.

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