El Ayuntamiento de Barcelona revisará las multas impuestas a 300 vecinos por alquilar pisos a turistas en plataformas on-line como Airbnb. Se trata de personas que habrían alquilado su propio piso por necesidad, y que aseguran que nada tienen que ver con fondos buitre o grandes propietarios, pero que habrían recibido sanciones de hasta 60.000 euros.

Así lo ha avanzado este lunes el programa El món a RAC1. El espacio radiofónico de Jordi Basté ha podido saber que entre los afectados hay personas que alquilaban su piso cuando se iban de vacaciones, estudiantes que lo hacían durante los meses en los que regresaban a casa y no estaban en la ciudad, o familias que no llegaban a fin de mes y se veían con la necesidad de alquilar alguna de las habitaciones.

Pedro Baqués, portavoz de los afectados, ha denunciado que la situación ha llevado a muchas familias al límite y ha lamentado unas multas que considera "desproporcionadas". En RAC1, Baqués ha alertado de "embargos, procesos y litigios muy costosos" debido a estas sanciones. "Parejas jóvenes han tenido que irse de la ciudad, además de padecer efectos psicológicos y ansiedad. De hecho tenemos dos casos de suicidios de personas que ya tendrían problemas antes de la multa, pero cuando recibes una sanción de este tipo difícilmente lo puedes superar...", ha explicado.

ESTUDIARÁN CADA CASO

Por todo esto, el Ayuntamiento se ha comprometido a estudiar cada caso y corregir lo que se haya podido hacer mal. El consistorio recuerda igualmente que la normativa de 2016 permite poner multas a los pisos turísticos que operen sin licencia.

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