La dramática situación que viven las discotecas de Cataluña, tras casi 15 meses con la persiana bajada, ha obligado a los hermanos Javier y Ramón Bordas de Togores a instar el concurso de acreedores de su constructora Bravamar Real Estate. Los Bordas son propietarios de Costa Este, uno de los grupos de ocio más relevantes de la Ciudad Condal.

Bravamar tiene 30 empleados. Se dedica a realizar las obras de acondicionamiento de los negocios que iba poniendo en servicio Costa Este y su posterior mantenimiento. En el último lustro ha encajado unas pérdidas superiores a 1 millón de euros. El domicilio societario de Bravamar radica en la calle Muntaner, esquina Diagonal, donde se aloja el cuartel general del consorcio de los hermanos Bordas.

DEPLOME DEL RAMO NOCTURNO

Javier Bordas ha asegurado a Metrópoli que Bravamar no tendrá continuidad y que ha solicitado la liquidación al juzgado mercantil. “La constructora carece de pedidos. Con la megacrisis que atraviesa el sector, no solamente no tomamos recintos nuevos, sino que estamos dejando la explotación de alguno de los que ya teníamos en cartera. Cada vez que se produce un rebrote del covid, las autoridades hacen pagar el pato a nuestro sector y nos obligan a cerrar las puertas. Si se mantiene esta situación, no descarto que se pueda desencadenar algún problema más”, expresa el empresario. 

La discoteca Pachá, en el frente marítimo de Barcelona / MA
La discoteca Pachá, en el frente marítimo de Barcelona / MA

 

PACHÁ Y LUZ DE GAS

Las actividades hosteleras de Grupo Costa Este eran hasta el estallido de la pandemia una máquina de alumbrar ingresos y beneficios. Hoy alguna de ellas constituye un pozo sin fondo que arroja gruesos números rojos.

El penoso estado de las discotecas en Cataluña ha forzado a los Bordas a soltar lastre a todo trapo. Crónica Global informó en junio de que Costa Este había traspasado los inmuebles que albergan Pachá Barcelona, sito en el puerto olímpico, y Luz de Gas, en la calle Muntaner, a dos inversores privados.

BARCELONA, MADRID Y MARBELLA

Los hermanos Bordas gestionan en la ciudad varios conocidos establecimientos como los restaurantes Nuba, Cachitos y Lolita, además de las salas de fiestas Bling Bling y Opium. Asimismo, poseen sendas Opium en Madrid y Marbella. En este último enclave cuentan además con tres clubes sitos en Puerto Banús.

 

Terraza del restaurante y club Opium en Barcelona, el pasado junio
Terraza del restaurante y club Opium en Barcelona, el pasado junio

 

La facturación del grupo entero cayó el año pasado un 70%, hasta rondar los 10 millones. El batacazo en Barcelona fue todavía mayor debido a la clausura casi total decretada por el Govern. Grupo Costa Este salvó los muebles gracias a sus dependencias de Madrid y Marbella, que pudieron reabrir tras el confinamiento duro de marzo a junio.

OCIO MANAGEMENT

Javier Bordas apostilla: “El primer semestre de 2021 también ha sido un desastre en Barcelona, pero si la pandemia evoluciona de forma positiva y nos dejan trabajar, confiamos en una enérgica recuperación durante la segunda mitad del año”. Todos los restaurantes y discotecas de Costa Este están administrados por sociedades distintas, pero dependen en última instancia de la holding Ocio Management, mascarón de proa del Grupo Costa Este.

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