¿Explotación laboral? Son varios los trabajadores del restaurante barcelonés Patrón, situado en Travessera de Gràcia, 44, que critican las malas praxis por parte de los superiores a la hora de trabajar. Desde horas extra no remuneradas, hasta comentarios despreciables hacia los empleados, pasando por normativas exigentes que deben cumplir al pie de la letra si no quieren ser despedidos.

ABANICO DE POSIBILIDADES

El establecimiento, muy conocido en Barcelona, abre a las 8:00 horas y cierra sus puertas a la 1:00 de la madrugada. Desde primera hora de la jornada que el restaurante está lleno de gente: desde el empresario que se toma un café con leche en cinco minutos hasta el matrimonio finlandés que almuerza un brunch con toda la tranquilidad del mundo.

Al igual que la clientela, el abanico de productos para pedir también es de los más variado. Copas a 15 euros, tapas a cuatro y menús del día a menos de 20 euros. El empresario sabe muy bien qué tipo de consumidor tendrá en cada momento y se adapta a ello tanto en el horario como en la carta.

CONDICIONES LABORALES

Lo que no cambia tanto es el rostro de los empleados. En el Patrón trabajan una cincuentena de personas, la gran mayoría son hombres y de mediana edad. Según explican dos de los contratados a Metrópoli Abierta, los trabajadores se reparten por turnos de ocho horas, realizando así tres turnos diarios. “Las mujeres suelen hacer el primero y los hombres el segundo y el último”, apunta uno de ellos, aunque a veces los varones también arrancan su jornada laboral a las 8:00 horas, recuerda.

Uno de ellos, por contra, señala que “las ocho horas están estipuladas por contrato, pero siempre acabamos haciendo más”. A raíz de una denuncia comentada a este medio se ha abierto una investigación para intentar esclarecer dichas declaraciones. Sin respuesta por parte de los dirigentes de la cadena de restaurantes Moncho's, ni tampoco por algún representante del Patrón, este medio se ha focalizado en la explicación de los trabajadores y los testimonios.

¿EXPLOTACIÓN?

Fuentes cercanas a dicho restaurante han declarado que “muchos empleados trabajan muchas más horas de las estipuladas por convenio, pero no pueden decir nada por miedo a que les echen”.  En el contrato queda bien claro, revela la fuente, jornada completa de ocho horas y si hacen más, “que las paguen”.

Además, la misma fuente asegura que el trato con los camareros es “deplorable” y que los directivos de El Patrón no cumplen con aquello estipulado. En este sentido, el testimonio apunta a que no tienen tiempo para comer entre turno y turno y que en alguna ocasión los superiores les han advertido de que si se alimentan al acabar su jornada, “deberán pagar por aquello consumido”.

“NO SOMOS ESCLAVOS”

Otra de las fuentes, que quiere mantenerse en anonimato, revela que hace unos días a una de las personas que están en plantilla se le cayó una bandeja llena de platos y otros objetos; al verlo uno de los directivos, no le ayudó ni le asistió y simplemente le dijo que “todo lo que hayas roto deberás pagarlo de tu bolsillo”.

A todo esto, los empleados señalan que “no somos esclavos” y que raramente hacen las horas que tocan como para que, además, les traten de tales maneras.