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Los concursos de acreedores o suspensiones de pagos encierran un sinfín de dramas personales: acreedores que no cobran, trabajadores que se van al infierno del paro, accionistas arruinados, etc. Cada expediente judicial de insolvencia suele desatar secuelas cuyos efectos se prolongan a veces muchos años.

Metrópoli Abierta ha tenido noticia de que acaba de caer en el fallido la Fundació Futur y dos firmas relacionadas con ella, tituladas Menja Futur Empresa d’Inserció y Futur Saludable.

Los tres se tramitan ante el Juzgado Mercantil número 6 de Barcelona, donde el pasado verano hicieron su entrada los preconcursos de las mentadas entidades.

AYUDA A LOS MÁS NECESITADOS

El múltiple descalabro reviste tintes dramáticos, porque la institución y sus hijuelas son titulares de una red de comedores populares dedicados a proporcionar alimentación a personas afectadas por graves problemas de exclusión social.

Los orígenes de esta iniciativa benéfica se remontan al año 1996. Por esas fechas, varias personas vinculadas al entorno penitenciario deciden poner en marcha una iniciativa sin ánimo de lucro. Su objetivo reposa en facilitar la reinserción laboral a quienes consigan el tercer grado o salgan defintivamente de la cárcel.

COMEDORES SOCIALES

Corriendo el tiempo, la Fundació Futur levanta comedores sociales destinados a proporcionar al menos una comida diaria a ex presos, vagabundos, familias monoparentales, mujeres maltratadas, toxicómanos, alcohólicos, parados de larga duración, inmigrantes y disminuidos físicos.

De forma paralela, los responsables de la casa deciden abordar otros dos proyectos, para los cuales constituyen sendas empresas. Una es Futur Saludable, enderezada a integrar en el mercado laboral a personas con grave riesgo de exclusión social, mediante la promoción de actividades formativas y empresariales.

La otra, Menja Futur Empresa d’Inserció, articula una cadena de tiendas de alimentación saludable, a precios muy reducidos. De ellas se han beneficiado Cáritas Diocesana y varios ayuntamientos y asociaciones de ayuda a los más pobres. Esta red consta hoy de media docena de puntos de venta en Barcelona.

PATRONATO

La Fundació Futur, que tiene su sede central en el pasaje Vía Trajana, gestiona una docena de comedores sociales en la Ciudad Condal, que sirven cada año casi medio millón de comidas. Además, colabora con varias escuelas, residencias para la tercera edad y colegios mayores. Este martes no ha sido posible obtener la versión de los responsables del grupo Fundació Futur.

La institución y sus empresas vinculadas dan empleo a unas 230 personas. Su patronato está presidido por Sergi López; es vicepresidente Xavier Pont Martín; secretario Joan Jovè; tesorera Iolanda Boldú; y vocales Nuria Morató y Rosa Bellés.

Las tres entidades contabilizan unos ingresos anuales próximos a los 11 millones de euros, de los cuales 1,8 millones corresponden a subvenciones públicas.