Los trabajadores de Cacaolat  han decidido acabar con la huelga que establecieron hace seis días, esta ha mantenido paralizada la fábrica de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona). Durante este tiempo también han habido bares y restaurantes que se han adherido de forma 'espontánea' a la huelga, en apoyo a los trabajadores. 

Según Crónica Global la asamblea de trabajadores ha decidido por mayoría aceptar la propuesta de mediación que propone un nuevo calendario laboral para 2019, acuerdo que pusieron sobre la mesa los responsables de la inspección de trabajo. Los representantes de los distintos sindicatos laborales firmaron el acuerdo ayer por la mañana, aunque este requería el visto bueno del resto de la plantilla. Al ver la propuesta, los trabajadores en huelga, han concluido que se trata de un acuerdo que beneficia a las dos partes y han decidido aceptarlo. 

LAS RAZONES DE LOS TRABAJADORES

Los empleados de la empresa de Cobega y Damm decidieron iniciar la huelga justo después del anuncio que aseguraba que se debían trabajar todos los fines de semana de las vacaciones de verano y Navidad. Los empleados ya se vieron en la misma situación durante el 2018, y por eso decidieron no volver a responder a estas ordenes por segunda vez consecutiva, alegaron que los fines de semana entraban dentro del convenio de Cacaolat y que por eso debían ser días de descanso. Ante la tensa situación, la plantilla pidió que si se quería aumentar el nivel de trabajo se debía contratar a más personas, pero cuando la empresa se negó los trabajadores decidieron iniciar la huelga. 

CONSECUENCIAS DE LA HUELGA

Los seis días de huelga, sin duda han afectado a la empresa en cuanto al suministro, tanto en restauración como en supermercados. Al haber habido servicios mínimos, las tres líneas de producción: envases de cristal, tetrabrik y envases de plástico se han visto alteradas. El principal objetivo de los estos fue que un trabajador de cada una de las líneas ocupase todos los turnos laborables, de esta manera los productos no se dañarían.

Parece ser que así ha sido, los productos se han podido salvaguardar y los trabajadores deberán retomar la actividad este miércoles para poder recuperar el tiempo perdido y así atender a las demandas de la empresa.