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Que Barcelona es una de las ciudades más calurosas de España no es una novedad. Junto con Málaga, Valencia y Madrid, la capital catalana se posiciona como una de las metrópolis con la temperatura más alta del estado.

Las capitales más propensas a los rigores del verano son las que, a su vez, cuentan con un mayor parque de pisos climatizados. De esta manera, Sevilla lidera el ránking como la población con más aires acondicionados de España, con un total de 70,3% aparatos en las viviendas. Por detrás de la ciudad andaluza se encuentra Córdoba, con un 68,5% y Palma de Mallorca con un 59%.

58% DE LOS HOGARES

Barcelona, por su parte, se encuentra en la cuarta posición de la clasificación y cuenta con el 58,1% de hogares con este sistema de refrigeración. Por lo tanto, si en la capital catalana actualmente hay 1.620.343 personas empadronadas -últimas cifras de Idescat-, son unos 941.419 habitantes quienes tienen el privilegio de tener un piso climatizado en la ciudad.

Por detrás de la ciudad condal están Valencia y Madrid con un 56,2%, Alicante con un 52,7% y Málaga con un 50,7%. En el lado opuesto de la clasificación se sitúan las ciudades del norte de la península, donde a pesar de ser tradicionalmente menos calurosas y más frescas, en estos meses de verano también son propensas a sufrir olas de calor.

La ciudad española con menos aires acondicionados es Lugo, donde solo el 0,5% de las viviendas disponen de pisos climatizados, mientras que los hogares de Soria, Pontevedra y Vitoria no alcanzan el 1%.

ALTERNATIVAS Y RECURSOS

Con estas cifras y con las múltiples olas de calor que está sufriendo la ciudad en verano, la Generalitat pidió a los ayuntamientos catalanes que facilitaran lugares frescos o salas con aire acondicionado por si fuera necesario su uso. En esta línea, desde los consistorios insisten en que las personas mayores y los niños son los colectivos más vulnerables a estas circunstancias y que deben tomar máxima precaución y no exponerse al sol durante las horas puntas.

CAMPAÑA DE VERANO

La pobreza energética no es un problema exclusivo del invierno. Por ello, el Ayuntamiento de Barcelona arrancó una campaña de verano para asesorar a nivel energético los puntos que están abiertos durante las semanas de más calor en Barcelona. En este sentido, desde el consistorio se quiso poner énfasis en dos ejes: el acceso al agua potable y el mantenimiento de la temperatura adecuada en el hogar.