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Tributo a la prisión de mujeres de Trinitat Vella, en el distrito de Sant Andreu. El Ayuntamiento de Barcelona ha colacado frente a la antigua cárcel de mujeres un atril informativo en recuerdo de las mujeres (algunas de ellas sindicalistas, universitarias y activistas vecinales) que estuvieron encerradas allí durante el franquismo. El encierro para muchas de estas personas fue un calvario porque el centro funcionaba como "instrumento de control y represión penitenciaria", dice el consistorio.

La cárcel de mujeres de este barrio barcelonés funcionó hasta 1983. Coincidiendo con el traspaso de las competencias penitenciarias a la Generalitat, la prisión de mujeres se trasladó a Wad-Ras, y Trinitat Vella se convirtió en la cárcel de jóvenes procedentes de la Modelo. Actualmente, funciona como centro abierto con 88 internos. En 2009, la cárcel fue derribada parcialmente.

Cuando la cárcel cierre, se derribará, "y en la zona se construirán equipamientos, vivienda social y espacios verdes", ha explicado la regidora de Sant Andreu, Laia Ortiz. El Ayuntamiento también está pensando cómo recordará la antigua cárcel de mujeres. La clausura está prevista hacia el 2021 cuando se haya construido el nuevo centro abierto para reclusos de la Zona Franca. El plan forma parte de un convenio firmado entre el Ayuntamiento y la Generalitat.